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El filósofo Vittorio Hösle es un pensador de renombre mundial. El germano-italiano, que ha estado viviendo y enseñando en EE.UU. durante 20 años, es un especialista en filosofía de la política.

Con libros como "Moral y Política" (1997) y "Fuerzas Centrífugas Globales - Un mapa histórico-filosófico del presente" (2019), este hombre de 59 años ha causado sensación. En entrevista con Deutsche Welle, advierte sobre las acciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, las relaciones transatlánticas y el estado de la Unión Europea.

DW: El mundo occidental es cada vez más frágil. Donald Trump, distanciamiento transatlántico, Europa en dificultades. ¿Cómo ve usted la situación?

Vittorio Hösle: La situación se ha vuelto problemática de una manera que no hubiéramos creído posible hace diez años. Incluso mi trabajo de 1997 "Moral y Política" contenía muchas predicciones sombrías, como la de que el fascismo podría resurgir de nuevo en cualquier momento. Ahora lo vemos.

¿Considera usted que la democracia liberal está en peligro?

La gran incógnita de hoy es: ¿Qué pasará en noviembre? ¿Será reelegido Donald Trump? Por primera vez en meses, tengo la esperanza de que no va a ser así. Pero solo los resultados lo dirán. Trump tiene un increíble instinto para el poder. La primera y reciente gran manifestación de propaganda política en la carrera por la Casa Blanca fue un acto de irresponsabilidad en medio de la pandemia. Él necesita estar en contacto con las masas, con el pueblo. Eso lo pone en éxtasis, como a las masas. Y como los dictadores fascistas de los años 20 y 30, Trump tiene una increíble habilidad para inspirar a la gente. Algo que Jo Biden no puede.

La unidad de Occidente puede deteriorarse aún más. Sabemos por el Informe Bolton que Trump estaba planeando sacar a su país de la OTAN. Y si es reelegido, aprovecharía cualquier oportunidad para humillar a Europa. En su visión del mundo, Europa no juega casi ningún papel. Básicamente tiene la visión del mundo de un mafioso, un líder de clan que divide el mundo en esferas de influencia según el lema "Este sector de la ciudad es para mis traficantes de drogas, la otra parte es para ti". Por lo demás, no le importan la Constitución o la separación de poderes. Desprecia todo eso. Por lo tanto, si es reelegido, los tiempos serán más duros.

Y si Trump pierde la reelección...

...el mundo tendrá un respiro. Pero una cosa está clara: el país seguirá dividido. Los problemas permanecen. La mentalidad que Trump expresa está profundamente arraigada en cerca del 40 por ciento de los estadounidenses.

¿Qué papel juega la religión para Trump?

Trump nunca ha dejado ninguna duda de que él mismo no tiene ninguna religiosidad y no cree en las normas religiosas tradicionales. Pero sabe que una gran parte de sus seguidores son religiosos. Es por eso que primero se abrió camino hasta la Iglesia Episcopal cerca de la Casa Blanca a principios de junio y luego visitó el santuario de Juan Pablo II. Esto fue para iniciar la violación de la Constitución, porque planea usar el Ejército contra la voluntad de los estados. Para sus planes utiliza a los creyentes, que son los que luego lo eligen a él.

¿Ha abandonado Estados Unidos el consenso de la modernidad que estableció la separación de poderes, la democracia liberal, la libertad religiosa?

Sí, sin duda. Es la clásica estrategia dictatorial. No lo hace todo de una vez, lo hace en pequeños pasos. También suele dar dos pasos adelante y luego simbólicamente un paso atrás. Entonces gana terreno, pero la gente dice: "No es tan malo". Famoso es el llamado "discurso de paz" de Adolf Hitler en mayo de 1933, en el que afirma que por supuesto respetaría a los otros pueblos de Europa y así sucesivamente. Esa fue una llamada píldora calmante. Los dictadores suelen usar esa táctica. Está bastante claro que Trump socava la idea de la separación de poderes. Pero afortunadamente aún vivimos en un estado liberal con un complejo equilibrio entre la democracia y la separación de poderes. No hay duda de que Trump está tratando de minar las estructuras de la democracia, los estados federados, pero también los poderes legislativo y judicial.

¿Teme por la Constitución de Estados Unidos?

Este país tiene una de las mejores constituciones del mundo, redactada con gran inteligencia, que prevé cómo evitar el surgimiento de la tiranía, por ejemplo. Podemos confiar en que esta Constitución sobrevivirá a los aires dictatoriales de Trump. Pero también los Estados con buenas constituciones se derrumban. Estados Unidos se encuentra en un estado de polarización muy peligroso y los extremos se alejan cada vez más.

En Alemania, muchos piensan que el debilitamiento de la política exterior de EE.UU. tendría que conducir a un fortalecimiento de Europa. ¿Tendrán éxito Merkel y Macron?

Es difícil decirlo. Es de esperar que Francia y Alemania vuelvan a ser el motor de la cohesión europea. Soy un europeo convencido. Desde la infancia - nací en Italia - espero vivir algún día en una especie de Estado federal europeo, o al menos una unión supranacional fuertemente unida. Pero el verdadero proyecto para mí sigue siendo el proyecto de una Unión de Defensa.

¿Por qué?

En EE.UU. el interés en Europa está disminuyendo rápidamente. No importa quién esté en Washington. Los estadounidenses son excelentes negociantes y saben que el futuro del siglo XXI está en la cuenca del Pacífico. Por eso Europa debe aprender a defenderse. Eso es caro, y también requiere ciertos cambios de mentalidad. Pero es necesario.

Este 1° de julio Alemania asume la presidencia del Consejo de la UE que Angela Merkel ya presidió en 2007, cuando acuñó la frase: "Los ciudadanos de la Unión Europea estamos unidos, afortunadamente para nosotros". ¿Historia o episodio?

Espero sinceramente que vaya a ser una época con una más fuerte unificación europea. Pero eso está en el limbo, por el momento. Es concebible que -si Trump es reelegido- no sólo se desmoronará la estructura occidental transatlántica, sino que las fuerzas centrífugas también se fortalecerán dentro de Europa. Por ejemplo si Le Pen fuera elegida presidenta de Francia, la UE tendría pocas posibilidades de sobrevivir. La experiencia demuestra que las alianzas de estados no son permanentes. O se convierten en un estado federal - o se disuelven. El Sacro Imperio Romano de la Nación Alemana sigue siendo la excepción histórica. Pero tenía una estructura constitucional muy compleja. Hoy en día sería ingenuo suponer que podría continuar indefinidamente, a menos que se tomen más medidas para profundizar la Unión. La UE puede colapsar como un castillo de naipes.

Vittorio Hösle, nacido en Milán el 25 de junio de 1960, de madre italiana y padre alemán, ha enseñado en la Universidad Notre Dame en Estados Unidos. Ha trabajado en universidades de Alemania y Suiza, y dirigió el Instituto de Investigación de Filosofía de Hannover. Hösle es miembro de la junta asesora del "Comité para una ONU democrática". El Papa Francisco lo nombró miembro de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales en 2013.