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Los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) realizan todo tipo de limpieza y desinfección antes, durante y después de los allanamientos para evitar contagios de COVID-19 en sus oficiales.

El director del OIJ, Walter Espinoza, aseguró que la policía judicial ha tomado determinaciones útiles y necesarias para la ejecución responsable de las actividades que desarrollan, particularmente las de carácter operativo.  

“Con los allanamientos hemos instaurado un protocolo de trabajo y una guía de actuaciones cuando realizamos registros, ingresos en viviendas o casas de negocios. Se ingresa al lugar, se inmovilizan a las personas e inmediatamente se desinfecta el lugar para luego continuar con las diligencias”, señala Espinoza.

Los agentes judiciales toman medidas previas al allanamiento como lavado de manos, desinfección de instrumentos a usar, uso de mascarillas o caretas, se desinfectan a lo interno los vehículos y hasta se ha regulado la cantidad de personas que viaja en ellos para evitar aglomeraciones en espacios tan reducidos.

“Durante el desarrollo del allanamiento, las personas del domicilio se ubican en un lugar espacioso y ventilado, luego se le proporciona el equipo básico como mascarillas para evitar algún contagio y les permitimos el lavado de manos”, agrega.

Una vez aisladas las personas en investigación, “se designa a un funcionario para que realice la desinfección general con un líquido altamente desinfectante que se utiliza en hospitales. Todo esto se hace con bombas especiales que dispersan el líquido por todo el aposento”.

Cuando finaliza la operación policial, todo el equipo así como las herramientas y los vehículos utilizados se vuelven a desinfectar para evitar cualquier contagio.

Para el director del OIJ, con todo este protocolo se disminuye significativamente las posibilidades de contaminación por COIVD-19, ya que se activan los protocolos emitidos por el Ministerio de Salud.