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El traslado de ₡35.000 millones del Fondo Especial de Educación Superior (FEES) de gastos ordinarios a gastos de capital obligaría a la Universidad de Costa Rica a despedir 4.300 personas y cancelar 5.500 cursos.

Así lo aseguró el rector Henning Jensen la mañana de este lunes ante el Consejo de Rectoría Ampliado. 

En total serían 3.600 docentes interinos que quedarían fuera más otras 700 plazas administrativas. Esos despidos y el cierre de cursos supondrían 100.000 cupos perdidos en las aulas en el presupuesto del próximo año, según explicó la directora de la oficina de divulgación de la UCR, Andrea Alvarado.

Alvarado aseguró que esas cifras se componen del porcentaje del FEES que le corresponde a la universidad y el cálculo de las partidas que se verían afectadas a partir de ese monto.

Las contrataciones interinas son el primer rubro a tocar por esa reducción, luego irían proyectos de salud social y en última instancia becas.

“Con el recorte original también se habían hecho cálculos y los efectos tocaban los programas de becas. Eso ahora se evita, pero igual el golpe en las plazas interinas es significativo”, añadió.

Crispado

La propuesta original de Hacienda de trasladar ₡70.000 millones del fondo a gastos de capital (equipo e infraestructura) ha provocado una serie de manifestaciones entre los estudiantes de las universidades públicas, principalmente los de la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Universidad Nacional (UNA).

Los primeros mantienen tomado desde el jueves anterior el edificio de Ciencias Sociales en la sede Rodrigo Facio, mientras que los segundos impiden desde ese mismo día el paso por la vía que pasa frente al campus de la universidad en Heredia.

Precisamente esta tarde la facultad de Ciencias Sociales de la UCR celebró una reunión junto a su decana para hablar sobre la situación actual y definir las pautas de la marcha que tienen prevista para este martes rumbo a Casa Presidencial.

“No es posible que Ciencias Sociales estuviera tan apaciguado, era hora de hacerse sentir. No comparto ciertas formas, pero respeto algunas manifestaciones que han tenido algunos grupos”, aseguró la decana Isabel Avendaño.

Avendaño dijo sentirse orgullosa por la lucha que realizan los estudiantes que tienen tomado el edificio desde el jueves, un grupo que, además de bloquear el acceso, ha llenado de grafitis sus paredes.

“Ellos han demostrado que podemos pelear por algo, tenemos que solidarizarnos porque ellos son nuestra esperanza. No puedo hablar de toma, vandalismo o delincuencia, no voy a alimentar la noticia que han hecho algunos medios.

“Ahora tenemos un edificio con grafitis que dicen mucho, que son arte y que en algunos casos pues no lo son tanto. Cuando volvamos a entrar será otro edificio, no será el mismo, habrá cosas buenas y malas y sin duda otra energía”, añadió ante el grupo de estudiantes y profesores.

En la reunión estudiantes de la UCR y la UNA expresaron también su rechazo a las posiciones “represoras” de los rectores Jensen y Alberto Salom (UNA) y solicitaron que mañana, si son recibidos por las autoridades de Gobierno, estos no seas sus únicos representantes en la mesa de negociación.

También hubo serias críticas para la ministra de Hacienda Rocío Aguilar, calificada como “enemiga de la educación superior”, y un voto similar para el presidente Carlos Alvarado por su respaldo a las medidas del fisco.

“No queda más que unirnos para mañana ir todos como una sola facultad porque está en juego muchísimo, está en juego esta universidad y la educación pública universitaria”, finalizó Avendaño.

La marcha de este martes iniciará a las 8:30 a. m. en el edificio de Ciencias Sociales en Montes de Oca y se dirigirá a Casa Presidencial en Zapote.

A esta se sumarán la UNA y el Instituto Tecnológico de Costa Rica.