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Un tribunal de México liberó este viernes a Rafael Caro Quintero, uno de los líderes históricos del narcotráfico mexicano, acusado del asesinato de un agente de la DEA en el año 1985 y que luego fue arrestado en Costa Rica.

Según medios internacionales de noticias la decisión de liberar a Caro Quintero de 60 años de edad, después de permanecer 28 años en prisión, se basa en que el exdirigente finalmente ganó un recurso para no ser juzgado en el ámbito federal por el crimen del agente Enrique Camarena.

Sin embargo, el capo quien cumplía condena por secuestro, tráfico de drogas y lavado de dinero, entre otros delitos, abandonó la prisión de Puente Grande, en el occidental estado de Jalisco.

En el año de 1985, el jueves 4 de abril a las 5:45 a.m., 10 agentes de la Unidad Especial de Intervención (UEI) y otros 15 agentes de la Sección de Estupefacientes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ingresaron a la quinta La California, en San Rafael de Ojo de Agua, allí detuvieron a Quintero quien se encontraba con su amante, la hija de un exgobernador de Guadalajara, y cinco mexicanos más. Todos ellos huían por tráfico de drogas y la DEA lo buscaba por matar a uno de sus agentes.

En Costa Rica el “Capo” del cártel de Guadalajara poseía cuatro propiedades valoradas en unos dos millones de dólares, una estaba ubicada en San José de la Montaña, otra en Bello Horizonte de Escazú, una más en Vázquez de Coronado, y la quinta de San Rafael de Ojo de Agua donde fue capturado.

Además, tras la detención en 1985 se le decomisó trescientos mil dólares en efectivo, un arma enchapada en oro con diamantes, joyas valoradas en ese entonces por un millón de dólares, y dos carros de lujo.

El grupo narco liderado por Quintero, era el encargado en los años ochenta, de distribuir cocaína, marihuana y heroína en América, según la DEA. La mayoría de los miembros de su familia estaban ligados al narco.

Tras su detención en Costa Rica, Caro Quintero pasó por varias cárceles y hasta hoy se encontraba en una prisión estatal de Guadalajara, en el occidente de México. Quintero niega haber asesinado al agente mexicano de la DEA, Enrique Camarena.

Camarena, un agente encubierto que ayudó a desmantelar varias organizaciones, fue secuestrado, torturado y golpeado hasta la muerte en febrero de 1985. Su cuerpo fue encontrado un mes después en el occidental estado de Michoacán.