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Las autoridades coinciden en que la tasa de homicidios considerada como pandemia aumentó en los últimos años por el crimen organizado ligado al narcotráfico. Las evidencias están a la vista, con  la cantidad de muertes que se registran. 

El año 2017 cerró con más de 600 homicidios donde los actores en su mayoría son sujetos en moto que interceptan su presa en cualquier calle  del país, incluso en centros educativos.

Las autoridades policiales indican sin tapujos que se trata de luchas entre pandillas por dominar territorios en la venta de droga y quizás algunos tumbonazos  de drogas que terminan en enfrentamientos en cualquier calle de la capital. 

Acciones que generan más que preocupación  entre los vecinos pues ya también hay muchas víctimas colaterales inocentes de estos enfrentamientos.

Además, hay que sumar que cada vez pasa más cocaína procedente de Colombia principalmente.

Hace algunos años atrás  se hablaba de Costa Rica como sitio de paso pero ahora el panorama es más preocupante porque se habla de bodega, donde se almacena para luego buscar el momento y la forma precisa para que llegue a  los Estados Unidos o Europa.

 

Datos de la Policía de Control de Drogas (PCD) del Ministerio de Seguridad indican que de enero a noviembre de 2017 se ha decomisado 22.414 kilos de cocaína, 169.405 dosis de crack. 5.100 kilos de picadura de marihuana y 1.541.423 plantas de marihuana.

Y se han intervenido 106 organizaciones, de estas, 22 son grupos internacionales.

Sin embargo, se estima que poco menos del  10% de la droga se decomisa el resto llega a su destino final.

El futuro y la acción de los grupos criminales ligado al narcotráfico se ciernen como nubarrones negros que amenazan al país.

Las estimaciones de la policía antidrogas en el 2016 es que se estaban enviando unas 3.000 toneladas de cocaína hacia el mercado estadounidenses que pasa por el territorio por tierra o por  mar, y además está ocasionando problemas serios a la sociedad estadounidense.

Sin embargo, las estimaciones es que con el escenario que se vive en Colombia en donde las FARC ahora dejaron las armas para involucrarse a la vida política, el envío de droga aumentará pues habrá mayor disposición para producir cocaína y también porque las acciones en ese país para controlar los cultivos han disminuido.

También los estudios indican que la mayoría de otros delitos que crean un ambiente de inseguridad como los robos, asaltos y hurtos están muy ligados en su mayoría con  la drogadicción  con jóvenes que  han sido atrapados por la droga.  Y que son víctimas de esa cantidad de droga que  pasa y otra que queda para consumo interno.