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José María Villalta- PFA

¿Cuál sería el impacto del impuesto del 35% a desarrollos inmobiliarios que propone Villalta?

El candidato insiste en que parte de la solución para el déficit fiscal está en reducir la desigualdad, pero, ¿sera atinado un impuesto al sector inmobiliario?

Daniel Quesada 28/1/2014 04:33

El apartado fiscal del Plan de Gobierno del candidato frenteamplista, José María Villalta, está compuesto por un buen número de nuevos tributos o el remozo de otros ya existentes. Entre ellos, uno relacionado con los inmuebles.

Si en algo coinciden muchos economistas, es que el país está inmerso en una situación económica tal, que hará casi imposible salvarse de una reforma tributaria que ataque el creciente déficit fiscal que afrontamos.

Para Villalta, y según sus propuestas, parte de la solución podría encontrarse en buscar la reducción de la desigualdad social, haciendo que los sectores de mayor poder económico aporten en mayor medida a “una reforma tributaria progresiva”.

El primer capítulo de su plan, titulado: “Nuestra prioridad: Reducir la desigualdad social y luchar contra la pobreza”, plantea en el punto número cuatro un impuesto dirigido a los grandes desarrollos inmobiliarios. Textualmente dice:

“Procurar la reforma integralmente la Ley del Impuesto sobre la Renta y otros impuestos que gravan directamente la riqueza, para garantizar que las personas más adineradas contribuyan de acuerdo a sus ingresos reales. Estos cambios incluirían al menos:

”Establecer un impuesto del 35% sobre las rentas generadas a partir de los grandes negocios inmobiliarios (centros empresariales inteligentes, apartamentos y condominios de lujo)”-Pág.11-.

¿Vale la pena el riesgo?

Para partir en el análisis, habría que incluir la raíz económica inherente a cualquier impuesto, los cuales, como lo dice la propia palabra, son cargados al ciudadano sin derecho a sacudirse, y no es un secreto que nunca son bien recibidos.

Para ello, el economista Francisco Sancho parte del que probablemente sea el punto neurálgico en este tema: el sector de la construcción es uno de los principales dinamizadores de la economía, “si este se dinamiza, así lo hace el resto”.

Sancho es tajante: este impuesto, asegura, sería un “freno” a ese motor del crecimiento capital. Ahí, además, se haría uso de la palabra “riesgo”, pues ese 35% sería como un hacha de doble filo, si el corte no se aplica bien, este se puede desviar, con la misma fuerza, pero en contra.

“Habría que sopesar el costo de oportunidad, pues un impuesto más alto traería el riesgo de frenar más la economía, que ya está frenada, y es importante contar con el sector construcción para ponerla en movimiento”, explicó.

Eso sí, el experto reconoce que muchos desarrollos inmobiliarios son dirigidos y están en manos de sectores que tienen mayor capacidad de consumo, pero su también mayor contribución, preferiblemente, debería ser “progresiva”.

“No veo por donde podamos hacer un ajuste sin que haya un reforma tributaria. Pero, lo que hay que discutir es donde meter la mano para crear más impuestos”, finalizó Sancho.

Cachetada al sector

Después de una crisis que asestó una zancadilla al sector construcción, este comienza a reactivarse, sin embargo, para Aleyda Bonilla, experta en bienes raíces, un gravamen de este tipo y magnitud sería simplemente “peligroso”.

“Si lo golpeamos (al sector) con un impuesto de ese nivel, el desarrollador buscará otras áreas para hacer sus negocios y el sector construcción se irá reduciendo, por tanto, perderemos empleo directo e indirecto, y la brecha de vivienda se incrementará”, apuntó.

Partiendo de esa premisa y de que el candidato del Frente Amplio no explica en qué condiciones se establecería ese impuesto de 35% sobre las rentas, ciertamente toma fuerza la probabilidad de que cargar al sector inmobiliario con un impuesto más, podría hacer poco rentable el desarrollo de este tipo de proyectos.

“Los niveles de ganancia en los desarrollos van del 20% al 50%, similares a cualquier otro tipo de negocio, con un problema enorme que es la incertidumbre de si el mercado absorberá su producto”, señala Bonilla en su análisis.

Al tiempo que para concluir va sobre otro aspecto de lo que sería una cadena generada por el gravamen. “Ese impuesto, de ser aplicado y de continuar el desarrollador en su proceso, se tendrá que cargar al cliente de una u otra forma, haciendo que los precios de las propiedades en Costa Rica se disparen, cuando ya están por encima de los precios de muchas ciudades de EE.UU y Europa”.