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El anuncio de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) de vender gasolina con etanol a partir del 30 de mayo próximo sigue encontrando detractores en todos sus frentes.

Mientras las autoridades de Recope han defendido a la llamada Eco95 como una alternativa más barata y menos contaminante que los combustibles tradicionales, expertos en diferentes áreas siguen cuestionando las bondades de la nueva gasolina, que llegará además al mercado costarricense en sustitución de la tradicional súper.

Precisamente este lunes la exdiputada del Movimiento Libertario, Natalia Díaz, anunció en sus redes sociales que presentó un recurso de amparo contra la iniciativa de Recope, a la que tildó de arbitraria e inconstitucional por considerar que viola los principios de razonabilidad y transparencia.

“Se lesiona el derecho a la propiedad por daño al vehículo pues las mismas autoridades expertas en el tema han opinado que eventualmente los empaques, inyectores y el mismo tanque de combustible podrían sufrir deterioro con etanol.

“Existe también una evidente lesión del principio constitucional de razonabilidad, por razonabilidad técnica, al no haberse demostrado con estudios técnicos de viabilidad de uso sin daño colateral”, cita el documentado con fecha del 7 de abril del presente año.

Pero el cuestionamiento jurídico no es el único.

¿Más caro y contaminante?

El analista de políticas públicas, Juan Carlos Hidalgo, asegura que contrario a lo que se cree y afirma Recope, el uso de biocombustibles como el Eco95 está probado ser incluso más contaminante que las gasolinas habituales, solo que no desde una perspectiva de combustión.

“La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos dice que los mandatos gubernamentales para el uso de biocombustibles podrían no ser efectivos en reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero, porque el efecto de los biocombustibles sobre estos gases depende de cómo se producen y qué cambios ocurren en el uso y cobertura de tierras en el proceso”, explicó el analista.

Según Hidalgo, sería un error determinar el impacto ambiental del etanol sin tomar en cuenta el costo de su proceso, algo que además fue señalado por los propios estudios de prefactibilidad de la refinadora.

“La evidencia internacional indica de manera abrumadora que los biocombustibles tienen un impacto ambiental negativo, incluso en cuanto a emisiones de CO2 a la atmósfera.

"Una vez que se toma en cuenta todo el proceso de producción de etanol y el desplazamiento de tierras que implica el crecimiento de monocultivos para la elaboración de estos biocombustibles”, añadió.

En cuanto a su costo, Recope anunció que el litro de la Eco95 será ₡7 más barato que el de súper, sin contar las bondades de esta a nivel mecánico por tratarse de un combustible más limpio y que genera menos residuos.

Carlos Roldán, catedrático del Instituto Tecnológico de Costa Rica, asegura sin embargo que ese precio sería un espejismo, pues históricamente el precio del etanol siempre ha sido mayor al de los combustibles.

“Históricamente el etanol ha presentado un precio más alto que el de los combustibles tradicionales. En este momento la situación parece haberse revertido un poco, pero todo indica que vamos a regresar a la que ha sido la tendencia en los últimos 10 años”, aseguró.

Recope anunció que el etanol que utilizará para su Eco95 será importado principalmente de Estados Unidos, pero que la posibilidad de producirlo y comprarlo directamente en Costa Rica podría también significar un ahorro para el consumidor a futuro.

“Ese punto tampoco lo creo, para los productores nacionales es mucho más atractivo exportar su etanol a Europa que venderlo en el mercado nacional, mientras que para Recope es casi seguro que sería más caro que conseguirlo importado”, cuestionó el catedrático.

“Ese precio podría ser un espejismo y en el futuro podríamos tener un combustible mucho más caro que el actual súper”, finalizó.