Última Hora

A pesar de que los taxis son una excepción a las medidas sanitarias tomadas por la crisis del COVID-19, ellos aseguran que el impacto al sector ha sido realmente notorio.

Rubén Vargas, secretario general de la Unión de Taxistas de Costa Rica, comentó que si bien es cierto ellos pueden transitar las 24 horas del día, el volumen de usuarios es demasiado bajo.

Únicamente transportan a las personas que salen de los trabajos, los que se tienen que trasladar por razones de fuerza mayor o los que van a consultas médicas.

“El taxista realmente está quebrado”, aseguró Vargas.

Según datos de la organización, el gremio tiene más de un 70% de personas mayores de 50 años, muchos con diferentes enfermedades como presión alta o diabetes, factores que los ponen en riesgo ante el virus.

A pesar de esta situación, muchos todavía salen a trabajar de 5:00 de la mañana y hasta las 7:00 de la noche, ganando unos10.000 colones diarios, según indicó el vocero.

 “Somos un gremio de alto riesgo para contraer la enfermedad, pero aun así con todo ese riesgo hay que salir a jugársela un rato para conseguir aunque sea la plata del arroz y los frijoles”, dijo Vargas.

El COVID-19 ha afectado prácticamente a todos los sectores de la economía, pero los taxistas consideran que la crisis para ellos viene desde hace cuatro años, momento en el que ingresó al país la plataforma Uber.

“El taxista está peor, realmente veníamos mal con la pandemia que se llama Uber y ahora con esta pandemia que se llama COVID-19 nos terminaron de matar”, comentó Rubén Vargas.

Según datos del Consejo de Transporte Público (CTP), desde que apareció el primer caso de coronavirus en Costa Rica, el 6 de marzo, ocho concesionarios del servicio oficial de taxi han devuelto su placa de taxi.

Mientras que, según el gremio, se están presentando unas 15 renuncias a la semana de choferes que no cumplen con la cuota establecida por el dueño del vehículo.

“Estas renuncias vienen desde hace ya cuatro años, desde que empezó Uber. Sí ha habido un aumento totalmente, y no solo un aumento si no una gran cantidad de compañeros que tienen el carro guardado en la casa y que no salen a trabajar por el temor de la enfermedad”, aseguró el secretario de la Unión de Taxistas.

Medidas de protección

Los taxistas están expuestos a la enfermedad, ya que deben compartir el vehículo con gran cantidad de personas. 

Según indicó el representante del sector, ellos han comunicado a todos los choferes acerca de las medidas de higiene y de protección. Además, pusieron a disposición 500 mascarillas para ellos.

El sector, en conjunto con un taller, se encuentra elaborando una estructura metálica portátil que se pondría en el vehículo para sellar la cabina, protegiendo tanto al conductor como al usuario.

Rubén Vargas aseguró que cuando el proyecto esté listo, se referirán con más detalles.