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El uso de implementos de seguridad para evitar el contagio y propagación del COVID-19 ahora es obligatorio tanto en espacios abiertos como cerrados. 

Ante estos lineamientos, se comercializan diferentes tipos de mascarillas; pero también se han popularizado las caretas. Estas vienen en diferentes estilos, tipos y calidades.

¿La protección que brindan estas "pantallas faciales" es realmente efectiva? Teletica.com quiso poner en discusión el tema y a continuación le mostramos las opiniones de los expertos. 

A favor

El médico Marco Vinicio Boza, intensivista de la Caja Costarricense de Seguro Social, comentó que sí son eficientes si se utilizan de la manera correcta, con higiene y manipulación perfecta. Incluso, recalcó que en algunos casos este implemento podría llegar a ser más efectivo que una mascarilla

¿Por qué? Según Boza, el primer elemento para definir esto es la estructura. La careta idealmente debe cubrir toda la cara y hasta un poco más.

Debe acercarse lo más posible a ambos lados de la cara, a las orejas, por ejemplo; y debería tener suficiente altura para proteger la frente.

“Incluso si pudiera tener alguna especie de visera, gorro o casco sería todavía muchísimo más eficiente porque cerraría la posibilidad de que las gotas se metan por encima de la careta y hacia los ojos”, comentó el experto.

La parte de abajo es uno de los puntos más importantes. En algunos casos, las personas están comprando caretas muy cortas que incluso dejan descubierto el mentón. Lo correcto sería que tenga una dimensión, por lo menos, de dos pulgadas por debajo de la barbilla.

Material

El segundo elemento a tomar en cuenta es el material. Las de mejor calidad pueden ser más duraderas.

“Cuanto más sólida sea la base de la careta, más durabilidad va a tener y entre mayor calidad tenga el plástico de la careta, el material acrílico, con más posibilidad esa careta va a ser utilizada durante varios meses”, añadió el doctor.

De igual manera, la forma de usarla tiene mucho que ver con la efectividad. Deben ser utilizadas según las recomendaciones del Ministerio de Salud, resumidas en la siguiente imagen. 

“Hay gente que se pone la careta y la sube como si fuera una visera, hay gente que se pone la careta y se la pega a la frente y la parte de abajo queda como levantada, entonces cualquier corriente de viento y a cualquier proximidad de la persona enferma va a hacer que vaya directo las gotitas de saliva a la cara de esa persona”, advirtió Boza.

Es muy importante tomar en cuenta que el uso de mascarilla tiene mayor efectividad en espacios controlados, sin muchas corrientes de viento y sin hacinamiento. En ese caso, la mascarilla sería el implemento más indicado para usar, incluso se deberían usar los dos juntos.

“La mascarilla bien administrada y ajustada ofrece muchísima protección. La careta bien utilizada y manipulada ofrece posiblemente un poco más de protección”, concluyó el funcionario.

En contra

No todos los médicos opinan lo mismo, hay criterios bastante diferentes. El neumólogo Carlos Estrada indicó que una careta protege “mucho menos” si se compara con una mascarilla.

El médico asegura que la mascarilla N95 es la más efectiva para evitar la trasmisión de partículas de virus, seguida de las mascarillas “regulares”; mientras que la careta debe considerarse únicamente como un adicional.

“Debe considerarse un sistema adicional en personas que ya están utilizando una mascarilla, especialmente si están en contacto con atención al público u hospitales que tienen mayor contacto con pacientes que podrían ser sospechosos”, aseguró.

Según Estrada, la careta no sustituye a la mascarilla. Esto debido a que, por la parte inferior de la careta, siempre podrían liberarse partículas al ambiente.


Criterio compartido

Ambos doctores, tanto Boza como Estrada, coincidieron en que ningún equipo de protección sustituye a medidas como la distancia física que se debe tener entre personas: es únicamente un complemento.

De igual manera, ambos equipos de protección se deben lavar bien con agua y jabón y ser de uso estrictamente personal.

Medios internacionales

Información publicada por la cadena de noticias BBC también expone diferentes criterios al respecto: la mayoría considera que debe ser un elemento extra, poniendo en primer lugar a la mascarilla.

Un estudio de tos, realizado en el 2014 e incluido en la información del medio, asegura que una buena careta plástica puede reducir la exposición total a las gotas expulsadas por la tos y los aerosoles (las gotas diminutas) en un 96% a una distancia de 46 cm.

Mientras que los respiradores N95 y N99 filtran el 95% y el 99% de las partículas, respectivamente.

Según la BBC, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que, para el público en general, las pantallas pueden considerarse como una alternativa en el caso de que haya una escasez de mascarillas no médicas, pero considera que son "inferiores a las mascarillas respecto a la prevención de la transmisión por gotas".