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Siete grandes centros de vacunación contra el coronavirus abrieron sus puertas en Inglaterra el lunes, en el marco de los esfuerzos por vacunar a millones de personas en un mes y combatir la propagación de la nueva cepa que amenaza con saturar los hospitales.

Los centros, instalados en lugares que incluyen estadios de fútbol y una pista de carreras de caballos, están ubicados en ciudades como Londres, Bristol, Newcastle y Mánchester.

Cada uno de ellos debe vacunar a miles de personas por semana y nuevas instalaciones se sumarán próximamente, entre ellas farmacias que comenzarán a ofrecer la vacuna a finales de esta semana.

El gobierno de Boris Johnson espera haber recibido para mediados de febrero suficientes dosis para más de 12 millones de los 56 millones de habitantes de Inglaterra.

Empezando por los mayores de 80 años y el personal sanitario, más de 1,2 millones de personas han sido vacunadas en Inglaterra y más de 1,5 millones en todo el Reino Unido.

"Hemos movilizado al gobierno, al servicio de salud pública y a las fuerzas armadas como parte de un esfuerzo nacional masivo", afirmó el ministro de Sanidad, Matt Hancock.

El Reino Unido se enfrenta a una ola imparable de contagios desde el descubrimiento en diciembre de una nueva cepa de coronavirus, aparentemente mucho más transmisible que las anteriores.

Los hospitales están al borde de la saturación y las cuatro naciones que forman el país -Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte- se encuentran en confinamiento total por tercera vez.

"Las próximas semanas van a ser las peores semanas de esta pandemia", advirtió el lunes el principal consejero médico del gobierno, Chris Whitty, a la BBC. "Lo que tenemos que hacer, hasta que las vacunas hagan efecto (...) es reforzar" el respeto de las restricciones, agregó.

También el secretario de Estado encargado de la campaña, Nadhim Zahawi, insistió en el respeto de las reglas, especialmente el uso de la mascarilla que muchos británicos aún evitan regularmente.

"En los supermercados, necesitamos asegurarnos de que la gente realmente use mascarillas", dijo a Sky News el lunes. "No queremos ser más impositivos porque este es un confinamiento bastante duro, pero necesitamos es que la gente se comporte como si tuviera el virus para que podamos controlarlo mientras vacunamos", añadió.

País más castigado de Europa por el coronavirus, el Reino Unido registró el viernes un récord de 1.325 muertes en 24 horas y superó el sábado los 80.000 fallecidos y los tres millones de casos confirmados desde que comenzó la pandemia.