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La pasada semana, la Cámara de Promotores de Eventos Masivos y Afines (Capema) presentó una serie de propuestas al Gobierno y las autoridades de salud para comenzar a reactivar poco a poco la industria de los eventos masivos.

Entre ellas comenzar a reactivar las actividades a partir del mes de octubre o noviembre de este año y la incorporación de eventos con aforos mayores en los primeros meses del próximo año.

Así la propuesta plantea calendarizar las actividades y en octubre o noviembre comenzar con un formato reducido de 1 a 350 personas       presentes.  Para enero del 2021 subir de 351 a 1.000 personas, un mes después de 1.001 a 3.000 personas presentes, para en marzo del 2021 ya tener un formato masivo de más de 3.000.

Ante esto el secretario y uno de los voceros de Capema, Alex Cuadra, asegura que la realidad económica del gremio es muy dura y sentirán mucho los estragos de la pandemia pues en el 2019 esta industria logró ventas totales de $34.4 millones.

De ahí que también que se acercaron a la Asamblea Legislativa para pedir una reducción del pago de impuestos, que actualmente es la más alta de Latinoamérica para estos casos (30,50%), y poder pagar por 18 meses la mitad de este rubro.

Esta es la entrevista completa con el secretario de Capema:

¿Con cuántos agremiados cuentan hasta el momento?

-Básicamente Capema lo conforman el 85% de los promotores más importantes del país en eventos masivos. Sin embargo, nosotros hemos tratado de darnos a la tarea de tener comunicación con organizaciones adicionales, para que no sea una sola voz de los productores sino algo más amplio e igualmente hemos hecho contacto con los músicos de Costa Rica y organizadores de eventos deportivos.

¿Cómo han sorteado estos meses de pandemia y la cancelación de todos los espectáculos masivos?

-La verdad es que yo creo que nadie se esperaba esto. Nadie estaba preparado para esto y nosotros no lo estábamos. Gracias a la situación logramos conformar Capema y también se logró mucha unión entre el sector.

“Ahora la realidad económica es realmente dura. El tema de la virtualidad y los eventos han abierto un espacio para que algunos generen algo de ganancias”.

¿Hay productoras que del todo no se han podido mantener a flote y tuvieron que cerrar?

-La verdad que con los que tengo contacto, no tengo conocimiento de esa situación ni de ninguno de nuestros agremiados, pero, sin embargo, en países como México y Colombia, muchos han tenido que buscar trabajo en otros sectores.  De momento acá no hemos llegado a eso, pero conforme pasan los meses la situación se agrava más.

Ahora que toca el tema de los espectáculos virtuales, hace poco se dio a conocer el rubro que cobraría ACAM por este tipo de eventos en línea. ¿Ven esto como un obstáculo más para la industria del espectáculo?

-Yo casualmente hablaba con Marco Chacón (abogado con especialidad en propiedad intelectual y esposo de Maribel Guardia) y me daba una explicación sobre este tema. Después de escucharlo a él con esta situación comprendo que es algo que ACAM está ejerciendo con todo su derecho y es algo tipificado por las normativas y las reglas.

“Los músicos estaban siendo muy afectados, pero este no es el momento para cobrar. Entiendo bien la acción y el fin jurídico, pero hay que entender que no es el momento de cobrar con tasas impuestas”.

¿Hace poco presentaron un proyecto de Ley a la Asamblea Legislativa que busca ayudarles a nivel de impuestos en qué consiste esto?

-Nosotros como industria estamos aportando y apoyando un proyecto de Ley que está en la Asamblea Legislativa y que casualmente busca la disminución de las tasas, pues en Costa Rica la tasa impositiva de pagos por impuestos por eventos es la más alta de toda América Latina y es alrededor de 30% sumando todos los rubros y por lo tanto es la razón por la que los tiquetes en este país tienen tanto cargo extra.

“Entonces estamos empujando algo para alivianar temporalmente estos cargos, no es algo permanente, pero por lo menos para que el otro año cuando comencemos a desarrollar eventos se pague al menos el 50% de las tasas que están involucradas para generar disminución en el precio de las entradas y que la industria salga adelante.

¿Es por todo el año o por cuánto tiempo?

-El proyecto está planteado por 18 meses, es decir por año y seis meses comenzando en el 2021.

“Nosotros estamos hablando con algunos diputados y con la ministra de Cultura para que comprendan que acá no queremos quitarle a nadie nada, solo es ayudarse entre todos, pues cada vez que escuchamos sobre extensiones de impuestos, el Gobierno pega el grito al cielo.

¿Cuánto dinero estiman en pérdidas para este año como gremio?

-Qué difícil, pues es un sector que numéricamente representa bastante en generación de ingresos pues anda cerca de 3.800 millones de colones y en aporte a la CCSS cerca de 520 millones de colones.

Entre productores y proveedores, existe ya una pérdida por gastos incurridos que no podrán recuperarse que se estima en $1,6 millones. Adicional a esto se hace necesario estimar las ventas perdidas para el presente año, que se clasifican en dos: por cancelaciones que asciende a los $3.1 millones y pérdida en ventas por eventos proyectados que estaban en la mira y ya no se van a realizar que llega a los $16.5 millones para un total de $19.7 millones.

¿Hace una semana también presentaron unas propuestas al Gobierno para intentar reactivar la industria, en qué consisten?

-En realidad, lo que estamos empujando es más a la industria en su totalidad, que a la misma cámara, si bien es cierto, los eventos masivos no son de 300 personas, lo que tratamos es de propiciar una unión con los demás organizadores de eventos paso a paso, y por eso planteamos octubre como una fecha definida. Esto le permite al Ministerio de Salud, lo cual debería accionarlo, ir abriendo poco a poco. La idea es que vayan midiendo con eventos de 350 personas para el mes de octubre cómo funcionan las medidas de salud y así ir caminando todos.

Para febrero queremos eventos de 1.000, 3.000 o 4.000 personas y así sucesivamente.

¿Cómo han acogido tanto los diputados, con lo del asunto de los impuestos, como el Gobierno con estas propuestas de apertura segmentada?

-Nosotros tuvimos una comunicación con autoridades de salud y la ministra de Cultura y la tomaron de manera positiva y nos dijeron que iban a trabajar esta semana y la próxima en las propuestas, nosotros ya la entregamos y esperamos que en máximo 15 días esté aterrizada una acción por parte del Ministerio de Salud y el ICT para poder generar una agenda de reactivación a partir de octubre. 

Si se da el aval para ir realizando eventos en octubre con poco aforo, ¿cómo atraer a la gente qué podría verse insegura por acudir a estas actividades por miedo al coronavirus?

-Lo principal es generar confianza entre todos. Esto es un encadenamiento, es la confianza que tiene que haber entre Gobierno y estado para el comercio y la industria, que todos estamos comprometidos por el tema de salud, que no es solo tema dinero. Que la gente que asista vea que se va a cumplir con cabalidad lo impuesto por el Ministerio de Salud.

¿Qué tanto cambiará el COVID-19 al negocio de los espectáculos? ¿Lo ven como el final de una forma de negocio cómo tal?

-Creo que es momento de reinventarse. Esto nos ha provocado modificar modelos de desarrollo y generación de eventos. Los eventos van a cambiar en muchas cosas, solo hablar de temas de protocolos estamos hablando de temas importantísimos que va a durar mucho tiempo.

El tema de las transmisiones virtuales va a continuar y van a seguir durante mucho tiempo y las estructuras logísticas. Esto hizo un cambio en la industria y en el mundo y nosotros lo estamos sintiendo.

A nivel internacional hemos visto nuevas modalidades de conciertos en estos tipos de eventos, en segmentación por burbujas, distanciamiento o espacios divididos y especiales, ¿se podría visualizar esta forma de eventos pronto en Costa Rica?

-Creo que sí. Nosotros vimos esos modelos y financieramente no son tan sencillos porque involucran mucha estructura y costo logístico, pero si hay que implementar modelos de ese tipo para poder salir adelante, pues se realizarán.

En conclusión, ¿podemos decir que será más caro y difícil organizar un evento después del COVID-19?

-Yo creo que no será más caro, lo que creo es que lo que podemos concluir en realidad es que los modelos de realización de eventos van a cambiar y no serán los mismos.

“Encarecer los precios de los boletos sería un error para la industria, no podemos encarecerlos, menos saliendo de una pandemia, más bien deberíamos buscar todo lo contrario, buscar la manera de abaratar el producto para que asista, pues la capacidad económica disminuirá, lo que sí creo es que los modelos de entretenimiento van a cambiar en beneficio de la salud, la economía (buscando equilibrio financiero) y del espectáculo.

¿Cómo vislumbra el 2021 con todo esto, escaso en espectáculos o más bien lleno?

-La fuerza de la pandemia arrasa con todo, al final todos los involucrados vamos a entender que hay que cambiar el modelo del negocio y el otro año lo veo muy cargado, ahora se montarán en ese barco solo los que entiendan que el modelo cambió para ajustarnos a la realidad económica mundial.