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Aquil Alí: "Con la billetera se gana un campeonato, no se llega a doce finales"

El vicepresidente florense negó que Herediano sea un equipo armado a “golpe de billetera”, pero aceptó que ahora son una fuerza a la par de tradicionales como Alajuelense y Saprissa

Juan José Herrera 20/12/2018 10:51

Herediano puede ser un equipo armado a golpe de billetera, pero su éxito no se explica solo en lo económico.

Esa es la tesis que defiende el vicepresidente de Fuerza Herediana Aquil Alí, uno de los rostros habituales detrás del conjunto más exitoso del fútbol costarricense en la presente década.

“Con dinero usted puede ganar un campeonato, lo demostraron Liberia y Brujas, pero esto es mucho más que solo billetera”, dice Alí, primero esquivo en hablar del tema y luego ansioso por defender un camino que el fútbol mismo sigue demostrando como válido.

Herediano llega este domingo al cierre de su sexta final al hilo, 14 en esta década y la número 16 desde que en 2007 regresaron los torneos cortos.

Ningún otro equipo del país se acerca siquiera a esos números: Saprissa suma 11 en 11 años, la misma cantidad que Alajuelense en ese periodo.

“Usted puede ver un Real Madrid que hace lo que hace por su poderío económico, un Manchester City en Inglaterra del que ni se hablaba hace ocho o nueve años, que antes no significaba nada y ahora tiene a uno de los mejores técnicos de mundo y disputa todo.

“Claro que con la billetera se puede ganar un campeonato, pero no se llega a 12 finales y cinco títulos solo con billetera”, dijo retador el directivo en referencia a aquel Verano 2012 cuando el Team puso fin a 19 años de sequía.

Éxito acelerado

Desde que Roxie Blen (q.d.D.g) irrumpió en la escena nacional con aquel sorpresivo anuncio del cambio de administración de Herediano en 2008, los florenses no han ido más que hacia arriba.

Menos de un año después Blen rozó el objetivo del título en aquella fallida final contra Liberia Mía, proyecto de un Mario Sotela que más tarde llegaría también al Team.

Luego lo harían de nuevo en los inviernos de 2010 y 2011, cuando las aspiraciones florenses se estrellaron contra la Liga.

Y vendría poco después el título 23 en aquel Verano de 2012, la confirmación de los florenses como la tercera fuerza que es ahora en el campeonato nacional.

Lo curioso es que ese renacer florense se gestó y se gesta así: apostándole a los fichajes antes que a las ligas menores, contratando figuras de renombre del ámbito tico y talentos del fútbol mexicano, tentando a todo aquello que destaque en el campeonato.

“Hoy en día si Saprissa y la Liga van a pelear por un jugador nosotros también tenemos esa capacidad. Antes nosotros sufrimos con eso, cuando Alajuelense por ejemplo nos quitó a Kenneth Paniagua o a Mauricio Solís, Saprissa también hizo lo suyo…

“Entonces si lo de nosotros es billetera podríamos decir lo mismo de ellos, que en todos estos años ellos se beneficiaron de esa capacidad económica”, dijo Alí.

El vicepresidente añadió que en esa fórmula ganadora no solo hay signos de colones. La transformación del equipo en una sociedad anónima deportiva abrió un mundo de posibilidades para los florenses según aseguró el dirigente, permitiéndoles además seleccionar mejor quiénes mueven los hilos de la institución.

“Cuando usted tiene recursos puede traer mejores jugadores y hay más estabilidad, pero ahora pasa también que hay una unión muy grande de miembros de junta, hay una mística de los heredianos de lo que queremos hacer, de saber que los que estamos es porque nos interesa el equipo y no aquellos intereses de figurar que tenían otros en el pasado”, finalizó.