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Cae jefe de cártel mexicano vinculado con desaparición de estudiantes

Un jefe del cártel mexicano Guerreros Unidos, ligado con la desaparición de 43 estudiantes, murió en un operativo policial la madrugada del martes.

AFP Agencia Hace 10/14/2014 1:01:00 PM

Un jefe del cártel mexicano Guerreros Unidos, vinculado a la desaparición de 43 estudiantes, murió en un operativo policial la madrugada del martes, mientras las autoridades de la región de Guerrero (sur) se preparan para nuevas protestas de los enfurecidos compañeros de los jóvenes.

En un operativo de inteligencia en la región de Morelos, vecina de Guerrero, policías federales ubicaron al narcotraficante Benjamín Mondragón, alias 'El Benjamón'.

Al verse rodeado, Mondragón "prefirió suicidarse (antes) que entregarse", dijo a la AFP una fuente de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS).

Sin embargo, la fuente señaló que las circunstancias de la muerte de quien se considera la "cabeza" de los Guerreros Unidos deberán ser confirmadas por la fiscalía general.

El operativo tuvo lugar en Jiutepec (200.000 habitantes), una localidad vecina de la turística Cuernavaca situada 90 km al sur de Ciudad de México.

El vocero de la CNS no determinó si el jefe de los Guerreros Unidos está directamente involucrado en las desapariciones de los 43 estudiantes, la mayoría de entre 18 y 21 años.

El paradero de estos jóvenes se desconoce desde que la noche del 26 de septiembre fueron víctimas de ataques conjuntos de sicarios de los Guerreros Unidos y policías locales en Iguala (Guerrero), que dejaron seis muertos.

El golpe a los Guerreros Unidos se produce un día después de que se recrudecieran las protestas en Guerrero para exigir que se encuentren con vida a estos estudiantes de la escuela rural de Magisterio de la comunidad de Ayotzinapa y para que renuncie el gobernador regional, Ángel Aguirre.

Las manifestaciones, por primera vez, derivaron en actos de violencia.

Centenares de compañeros de los estudiantes y maestros se enfrentaron con la policía, incendiaron parte del complejo de edificios del gobierno de Guerrero y tomaron violentamente la alcaldía de la capital regional, Chilpancingo.

- "Radicalización" de las protestas -
Detrás de estos disturbios "hay un trasfondo político (...) se pretende que se dé una provocación que genere más situaciones complicadas y desestabilizadoras para nuestra entidad", se defendió el martes el gobernador Aguirre, acusado de no actuar ante la grave violencia e infiltración de la criminalidad que se vive en Guerrero.

Este martes se reforzó el despliegue de policías antimotines en Chilpancingo, a 280 km de Ciudad de México, especialmente en la sede del Parlamento regional, que amaneció cerrado.

Dirigentes del combativo sindicato de maestros de Guerrero adelantaron que piensan "radicalizar" sus acciones.

A las manifestaciones en Guerrero prevén unirse centenares de alumnos de escuelas rurales de la vecina región de Michoacán (oeste), que arribaron en 35 autobuses comerciales de los que se apoderaron, un método al que recurren habitualmente los estudiantes.

"Vamos en apoyo de nuestros compañeros y familiares de los desaparecidos", dijo a la AFP un alumno de una escuela indígena de Cherán (Michoacán).

En la capital, una decena de facultades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), ambas públicas, iniciaron el martes una huelga de 48 horas en solidaridad con los compañeros de Guerrero.

La intensificación de las protestas llega cuando la fiscalía general tiene previsto anunciar entre este martes y miércoles la identificación de al menos uno de los 28 cadáveres incinerados que fueron encontrados en fosas días después de las desapariciones.

Por confesiones de sicarios detenidos de los Guerreros Unidos, las autoridades temen que entre los cuerpos haya estudiantes pero sus familias se resisten a darlos por muertos y denuncian que siguen en manos de policías de Iguala fugitivos.

Los Guerreros Unidos son un pequeño cártel que se financia principalmente con el tráfico de marihuana y amapola a Estados Unidos, sobretodo a Chicago (norte).

- En busca del alcalde y su esposa -
Por el caso que envuelve la desaparición de los jóvenes, hay cerca de 40 detenidos -incluidos 26 policías locales- y se busca al alcalde de Iguala, José Luis Abarca, a su mujer y al secretario de Seguridad Pública local, Felipe Flores, fugados días después de los hechos.

Abarca está acusado desde hace un año de otro homicidio y, según el gobernador Aguirre, también de delincuencia organizada, mientras su esposa, María de los Ángeles Pineda, tiene varios hermanos narcotraficantes.

Aguirre reconoció las sospechas de que Pineda ordenó actuar contra los estudiantes por temor a que fueran a arruinar un discurso que tenía previsto dar ese día como directora local de un organismo oficial de protección a los niños.

Pineda había expresado su deseo de relevar a su esposo en la alcaldía de Iguala, según el gobernador.

Los estudiantes fueron baleados cuando, después de pedir dinero en Iguala, se apoderaron de varios autobuses para regresar a la cercana Ayotzinapa.

La desaparición de los estudiantes, un ejemplo brutal de la infiltración del crimen organizado en autoridades mexicanas, ha conmocionado al país y generado reclamos de organismos internacionales como la ONU.