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El 29 de julio del 2011, el Banco Mundial anunció a los 188 países con los que hace negocios, entre ellos Costa Rica.

La inhabilitación de la empresa China Communications Construction Company Limited, por sus siglas conocidas como (CCCC) y todas sus filiales, por casos de corrupción en Filipinas.

Así se podía corroborar en la web oficial del organismo financiero:

"El Banco Mundial anunció hoy la exclusión de China Communications Construction Company (CCCC) Limited, y todas sus filiales, por las prácticas fraudulentas en la fase 1 de las Filipinas National Roads mejora y gestión de proyectos. En virtud de la sanción, CCCC no es elegible para participar en los proyectos de carreteras y puentes financiadas por el grupo del Banco Mundial hasta el 12 de enero 2017".

El propio viceministro de transportes, José Chacón Laurito, reconoce que el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), nunca se tomó el tiempo para investigar a la empresa.

Esto, porque la firma CHEC fue una recomendación directa del gobierno de China.

En el Congreso sí sabían de la advertencia del Banco Mundial. Incluso, el diputado del PAC, Manrique Oviedo, fue el primero en hacer la advertencia.

La subsidiaria CHEC, cabe dentro de la alerta que emitió el Banco Mundial, pues el proyecto de ley para la ampliación y rehabilitación de la ruta 32, reafirma el vínculo entre CCCC y CHEC.

"La empresa CHEC se fundó en diciembre de 2005, como producto de la fusión de las empresas China Harbour Engineering Company Group (CHEC) y China Road and Bridge Corporación, que a su vez es una subsidiaria de CCCC".

Por su parte, la empresa CHEC, publicó en un medio de circulación nacional un campo pagado donde rechaza en forma categórica los "rumores" que pretenden generar dudas sobre la trasparencia de la empresa.