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Dos meses de fuertes declaraciones y hasta insultos acompañaron la denuncia hecha por Costa Rica tras la nueva incursión nicaragüense.

El nuevo capítulo de la polémica limítrofe entre Costa Rica y Nicaragua comenzó a escribirse el pasado 17 de setiembre.

Ese día durante el Concejo de Gobierno la presidenta Laura Chinchilla denuncio que el gobierno de Daniel Ortega realizó dos nuevos canales en Isla Calero que se convertirían en desembocaduras del Río San Juan, pero desde suelo tico.

Una semana después la queja llegó hasta la Corte Internacional de Justicia de La Haya, Costa Rica pidió que le ordenaran a Nicaragua suspender labores en los dos canales artificiales ubicados en el territorio en disputa desde el 2010.

Tras la denuncia tica comenzaron los dimes y diretes. Entre el 14 y el 17 de octubre, La Corte de la Haya realizó las audiencias para que ambos países defendieran sus posiciones sobre el conflicto.

Con ayuda de estas fotografías Costa Rica demostró en su última comparecencia que Nicaragua sí organizó y ejecuto trabajos en la zona que La Corte mandó a despejar.

Los asesores legales ticos aportaron estas imágenes captadas el 5 de octubre confirmando que continuaba la presencia militar nicaragüense.

Nicaragua alegó que el presidente ortega ordenó inmediatamente la paralización de los trabajos en la frontera tras conocer sobre la denuncia tica.

Pero Costa Rica reitero que 15 días después de la supuesta orden presidencial, aún se notaban los campamentos militares en la zona en disputa, Nicaragua insistió que los caños en el río, se llenan por la deforestación causada por Costa Rica, y que ellos realizaban labores de drenaje.