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Un hombre que se hacía llamar líder espiritual de lo que la Fiscalía califica como secta religiosa, e investigado por abusos sexuales y ejercicio ilegal de la profesión de médico, se quitó la vida dentro de un carro del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

El lugar, ubicado a 16 kilómetros de Buenos Aires de Puntarenas, se fundó con el nombre de refugio Durica, y en teoría era una reserva para la conservación de la biodiversidad.

El sospechoso, German Cruz Villanueva Beita, era el líder religioso y maestro de esta comunidad, compuesta por costarricense y extranjeros de Estados Unidos y Canadá.

Su hija, Eugenia Villalobos, habló con Telenoticias, y dijo que desde el inicio supieron que las acusaciones de abuso sexual en contra de su padre eran falsas, por eso la sensación de los que le rodeaban fue de sorpresa.

“Durica sigue adelante, el legado de mi papá sigue adelante, esto seguirá a pesar de su muerte”, aseguró.

Edgar Ramírez, Fiscal Adjunto de Pérez Zeledón, dijo que el hombre iba esposado como lo dicta el protocolo, y que por eso era sumamente difícil que atentara contra su vida.

Ahora, la Fiscalía deberá extinguir toda causa, pues según dijo Ramírez, la investigación se desarrollaba únicamente en torno a la figura del ahora fallecido.

El hombre era investigado también por ejercer como falso médico, según el colegio de Médicos, ya se le venía investigando.

Al momento de la detención, a Cruz le decomisaron gran cantidad de jeringas y alrededor de mil expedientes de personas que habrían acudido a consulta con él.