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De manera unánime, los quince jueces de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, le dieron la razón al gobierno de Costa Rica.

Ellos le ordenaron a Nicaragua detener los trabajos de dragado que se realizaban en la zona aledaña a Isla Portillos, en la región norte de nuestro país.

La primera de las nuevas medidas, ordena que en dos semanas Nicaragua tiene que reparar todo el daño realizado en la zona. Y a partir de esas reparaciones tendrán una semana para presentar prueba gráfica, es decir, fotografías satelitales donde se evidencia la ordenen emitida por la CIJ.

La presidenta de la República reaccionó ante el fallo de la Corte y la calificó como un triunfo de la diplomacia de Costa Rica.

Precisamente, el segundo punto que el país debe consultar a la convención RAMSAR sobre el daño ambiental producido en la zona.

“Cualitativamente hay un avance significativo en la forma en que la Corte quiere tener garantías de que sus sentencias se van a hacer valer”, dijo Chinchilla.

El punto tres, ordena que todo personal público, privado, militar o de seguridad, debe salir de la zona del dragad. Y por último, da autoridad a Costa Rica para reparar los caños que el Gobierno de Daniel Ortega abrió en Isla Calero.

La mandataria, dijo sentirse satisfecha no solo con la resolución, si no, con haber dejado de ocultarle a la población el histórico problema limítrofe con el vecino país de Nicaragua.

“Yo no he querido ocultarle nada al pueblo costarricense, porque además me parece que ha sido un error de otros gobiernos que no han dicho lo que está pasando con Nicaragua en materia limítrofe”, agregó.

De las eventuales expresiones verbales del gobierno de Daniel Ortega, desde ya, Laura Chinchilla anuncia "oídos sordos" cuando sean necesarios, y advierte al próximo presidente de la República una invitación al diálogo.

“No me extrañaría en lo absoluto que apenas tengamos presidente electo, venga un gesto de parte del Gobierno de Nicaragua diciendo le abro las puertas del dialogo, lo invito a la mesa, porque la señora que estaba no quiso dialogar con nosotros”, consideró.

En cuanto a sobrevuelos por la zona de Isla Portillos, la mandataria de momento los descartó, al explicar que desde octubre anterior, existe una presunción de que los militares nicaragüenses en la frontera tienen más armas.