Última Hora

Internacional

El terrorismo golpea al Ejército egipcio con la muerte de once soldados

Las Fuerzas Armadas egipcias fueron hoy blanco de uno de los atentados terroristas más graves de los últimos meses en la península del Sinaí...

Agencia EFE Hace 11/20/2013 9:58:00 AM

Las Fuerzas Armadas egipcias fueron hoy blanco de uno de los atentados terroristas más graves de los últimos meses en la península del Sinaí, que causó la muerte de al menos once soldados y heridas a 37.

Pese a las constantes campañas de seguridad, los grupos extremistas mantienen su fuerza en el norte de la península y perpetran cada vez ataques más sofisticados y en los que hay involucrados suicidas.

El objetivo de esta operación, lanzada cerca de la zona de Sheij Zaued, uno de los feudos de los grupos yihadistas, fueron cuatro autobuses con reclutas del Ejército que se iban de vacaciones.

Dos suicidas detonaron un vehículo al paso del convoy castrense, mientras que otros terroristas dispararon contra los autobuses desde otro coche, según explicaron a Efe fuentes de seguridad.

Este atentado con coche bomba se registró en la carretera que comunica la localidad de Rafah, en la frontera con la franja palestina de Gaza, y la ciudad de Al Arish, capital de la provincia del Norte del Sinaí.

El Ejército se encuentra en estado de alerta y las comunicaciones, telefónicas y por internet, han sido cortadas en la zona para controlar la situación.

La cifra de víctimas mortales podría aumentar debido a la gravedad de al menos siete de los heridos, que han sido trasladados en helicópteros a hospitales militares.

El ataque más sangriento de los últimos años ocurrió el pasado 19 de agosto, poco después de que las autoridades desalojaran por la fuerza las acampadas de los islamistas en El Cairo, cuando fueron ejecutados 24 policías en el Sinaí.

Tras el atentado de hoy, el portavoz de las Fuerzas Armadas Ahmed Ali advirtió de que reforzarán sus operaciones hasta acabar con el terrorismo y con aquellos que promueven "la discordia sectaria y el extremismo".

"La valiosa sangre de nuestros hombres solo aumentará nuestra perseverancia para limpiar Egipto y proteger a su pueblo de la violencia y el terrorismo traicionero", aseguró en un comunicado Ali.

Las fuerzas de seguridad han lanzado numerosas operaciones militares contra los grupos extremistas en el Sinaí, que han recrudecido sus ataques especialmente desde julio pasado, tras la destitución del presidente islamista Mohamed Mursi.

Para el analista egipcio Mohamed Gomaa, experto en terrorismo, este último atentado es una muestra de la fuerza de los extremistas, pero no significa que los militares no hayan logrado avances sobre el terreno.

Gomaa, del Centro Al Ahram de Estudios Políticos y Estratégicos, dijo a Efe que la campaña militar dará sus frutos en "los próximos meses", si bien debe ir acompañada de otras medidas económicas, políticas y educativas.

El experto calculó que en el Sinaí operan entre 4.000 y 8.000 terroristas, aunque no hay cifras oficiales, y vaticinó que continuarán con sus ataques de forma esporádica aunque la orografía no les beneficia.

En su opinión, estos grupos se han visto favorecidos por la colaboración de algunos habitantes de la zona y por su "alianza entre bambalinas" con los Hermanos Musulmanes y otros movimientos islamistas.

Al respecto, Gomaa subrayó que a la cofradía le interesa "una atmósfera inestable y desgastar a las Fuerzas Armadas", mientras que el palestino Hamás está molesto con el Ejército egipcio por la destrucción de los túneles ilegales entre el Sinaí y Gaza.

Por el momento ningún grupo ha asumido la autoría del atentado de hoy, aunque ataques similares del pasado han sido reivindicados por "Ansar Beit al Maqdis" (Seguidores de la Casa de Jerusalén).

Este grupo yihadista sí se adjudicó en las últimas horas el asesinato hace tres días en El Cairo de un teniente coronel de la Seguridad Nacional, Mohamed Mabruk, responsable del seguimiento de los "grupos extremistas" y de los Hermanos Musulmanes.

La nota de "Ansar Beit al Maqdis" advirtió de que han comenzado a asesinar a los "más peligrosos criminales y enemigos de los musulmanes", como castigo por el arresto de mujeres en recientes protestas de los islamistas.