Última Hora

Cada persona tiene la suficiente fuerza en su interior para construir un camino de éxito.

La mejor idea, es la que se desarrolla con esa fuerza interna.

En la vida hay momentos difíciles, que van mermando el ánimo. Que nos hacen sentir solos en el mundo, ante estas situaciones, se pueden seguir dos caminos:

El de la lucha, o el de la autodestrucción. Álvaro Chaves, tuvo una infancia y juventud normal… desde los 12 años se enamoró de las artes marciales.

Fue ya en su etapa adulta, que esa neblina oscura del negativismo comenzó a nublarle el camino.

El derrotismo llego a ser su forma de vida y todo empeoró cuando su esposa lo dejó sólo con su hijo… el mundo se desboronaba a sus pies.

Llegó a pesar 170 kilogramos a perder la esperanza, las ganas de vivir.

Ya le conté cómo por casi 10 años Álvaro tomó el camino de la autodestrucción. Pero lo que viene a continuación demuestra que no hay ningún camino sin regreso.

Todos tenemos la fuerza para cambiar el rumbo, y buscar la felicidad. Esa es la mejor idea que se puede poner en práctica.

Había perdido todo lo material, y la ganas de vivir dormía con su hijo donde le dieran posada o incluso en el carro, hasta que un día tocó fondo.

Pensaría que ese chispazo divino llegó y todo cambió al día siguiente, pero la vida real no es así,

Lo que si entendió es el que culpable de su situación era el mismo y sólo él podía cambiarla.
Se tragó la vergüenza, y paso a paso, reconstruyó su vida… al mismo ritmo bajaba de peso, y fortalecía su espíritu.

Retomó sus estudios en computación, los terminó, consiguió trabajo como profesor y abrió su propia academia de artes marciales.

Esa fue su forma de agradecer que su vida cambiara, intentando cambiar la de otras personas.

Su academia a veces no le da ni para pagar el local, pero aun así, esa ha sido su mejor idea.

Ahí se siente pleno, ahí puede enseñar a fortalecer cuerpo y alma, y dar el ejemplo a niños y jóvenes, que el poder de ser feliz, está dentro de cada uno.