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Pintura de Francis Bacon alcanzó récord de $142,4 millones en subasta

Millonarios provenientes de Asia, del Golfo, de América Latina o Rusia estimularon el mercado neoyorquino.

AFP Agencia Hace 11/12/2013 10:42:00 PM

NUEVA YORK, 13 noviembre 2013 (AFP) - Un tríptico del británico Francis Bacon se subastó este martes por 142,4 millones de dólares en Nueva York, convirtiéndose en la obra de arte más cara del mundo.

"Three Studies of Lucian Freud", un tríptico del artista figurativo del siglo XX, fue adjudicada por la casa Christie's tras salir a subasta por primera vez. "La obra fue vendida por 142.405.000 dólares tras seis minutos de intensa puja en la sala y el teléfono", afirmó la casa de remates en un comunicado.

El repiqueteo del martillo desencadenó un aplauso en la sala ya que pulverizaba el previo récord de 119,9 millones de dólares logrado por la icónica obra "El Grito" de Edvard Munch alcanzada por la casa de subastas rival Sotheby's, en Nueva York en mayo de 2012.

Se trata de "un momento histórico", afirmó el subastador Jussi Pylkkanen cuando las apuestas se detuvieron temporalmente en 126 millones de dólares tras abrir con precio de salida de 80 millones.

El extraño tríptico, consagrado a Lucian Freud y realizado casi 25 años después de que conociera a Bacon, es la obra más cara ofrecida en toda la temporada de subastas neoyorquinas de noviembre.

La identidad del comprador no fue revelada.

El récord anterior para una obra de Bacon era de 86 millones de dólares en 2008.

Antes de la venta, Christie's describió la obra como "un icono del arte del siglo XX" y apuntó a la oportunidad "única en la vida" de adquirirla.

Antes de la subasta del tríptico, Christie's había batido otro récord con la venta de la escultura gigante "Balloon Dog" de Jeff Koons, por 58,4 millones de dólares, el valor más alto para una obra de un artista vivo.

Millonarios provenientes de Asia, del Golfo, de América Latina o Rusia estimularon el mercado neoyorquino, dominado desde hace años por los estadounidenses.

"Lo que es sorprendente de muchos de estos nuevos coleccionistas de arte provenientes de Asia o Rusia es que tienen un apetito increíble, una inteligencia increíble. (...) Son personas que quieren reunir importantes patrimonios del arte (...) y aprenden de forma extremadamente rápida", dijo Gorvy.