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¿Francia es el nuevo enfermo de Europa?

Entre Bruselas que no cree en la reducción de los déficits y Standard and Poor's que duda de la caída de los gastos públicos, la reputación de la economía francesa ha sufrido un duro golpe esta semana.

AFP Agencia Hace 11/8/2013 12:41:00 PM

Entre Bruselas que no cree en la reducción de los déficits y Standard and Poor's que duda de la caída de los gastos públicos, la reputación de la economía francesa ha sufrido un duro golpe esta semana.

Tanto que ha llevado al economista alemán Holger Schmieding, del banco Berenberg, a afirmar este viernes que "cada vez está más claro que el verdadero problema de Europa es Francia".

La agencia de calificación Standard and Poor's amenazaba desde hace meses con bajar la nota de Francia a "AA" desde la "AA+", solo que el anunció oficial este viernes ha supuesto un balde de agua fría para el gobierno socialista.

A eso se suma la publicación, el martes, por la Comisión Europea de las previsiones presupuestarias mucho más pesimistas que las de París: el ejecutivo europeo estima que el déficit público francés se situará en el 3,7% en 2015 y el gobierno galo en menos del 3%.

Tanto para la agencia de calificación como para la Comisión, lo que está en duda es el nuevo mantra del gobierno: la reducción a marchas forzadas de los gastos públicos.

El ministro francés del Presupuesto, Bernard Cazeneuve, no hace más que repetir que la recuperación de las finanzas públicas francesas pasa "exclusivamente" por recortes de los gastos del Estado y el régimen de la Seguridad Social, pero el mensaje no acaba de cuajar.

"No vemos, para el futuro próximo, un plan de conjunto articulado que permita liberar el potencial de crecimiento, indispensable para la reducción del desempleo", explicó a la AFP el economista jefe para Europa de la agencia, Jean-Michel Six.

Reducir la deuda por debajo del 80%
La agencia ha hecho saber que para subir la nota de Francia, el país tendrá que dar muestras de "una mejora de la competitividad", o que reduzca su endeudamiento por debajo del 80% del Producto Interno Bruto (PIB). Un esfuerzo enorme ya que el ratio se acerca en la actualidad al 95%.

Los economistas europeos juzgan que la baja de la nota no tendrá efectos políticos.
Holger Schmieding vaticina que Francia, ante su descenso a la "segunda división en Europa", acabará por aplicar las reformas necesarias "pero le llevará tiempo, al igual que le llevó a Alemania reaccionar a sus problemas cuando fueron evidentes en 1995", cuando el país estaba considerado como el enfermo a causa de su desempleo y de su marasmo económico.

Para este economista, "el mayor problema es esta tradición posrevolucionaria francesa de protestar airadamente contra cualquier reforma". Pero no considera que la segunda economía de la zona euro sea "candidata a una crisis financiera mayor".

Daniel Gros, director del Centre for European Policy Studies (CEPS) de Bruselas, considera también que "por el momento, Francia representa más un problema potencial que real" pero le pide que cambie de "rumbo" si no quiere verse envuelta en "una deuda que dejará de ser sostenible, y al ritmo actual podría ocurrir en 3 ó 4 años".

"El peso del Estado en la economía es demasiado grande", explica, con un gasto público de cerca del 55% del PIB, es decir, más de la mitad de la riqueza generada cada año en el país. Es 10 puntos más que en Alemania.

"El único idioma que los gobiernos comprenden"
Gros advierte que el peligro es que la prima de riesgo de Francia se dispare. "Si esto ocurriera, sería de un día para otro y sería brutal. Es un momento que no se puede prever con precisión".
"El único idioma que los gobiernos comprenden es el de los intereses", dice por su parte Amit Kara, economista en Londres del banco UBS.

Para Kara, "la historia reciente muestra que los anuncios de las agencias de calificación no suelen sacudir mucho a los mercados".

Pero el humor de estos mismos mercados puede "cambiar de la noche a la mañana", alerta, y el "detonante podría darlo el descontento social" creciente en Francia.

La semana próxima tampoco será fácil pues la Comisión tiene previsto pronunciarse el viernes próximo sobre el proyecto de presupuesto 2014 de Francia y del resto de los países de la zona euro.