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Si usted tiene un pasatiempo que le apasiona, ¿por qué no lanzarse al agua para convertirlo también en su forma de ganarse la vida?

Los pasatiempos nos sirven para quitar estrés, para disfrutar tiempo en familia, para aprender nuevas cosas.

Pero muchas veces ese pasatiempo se convierte en una pasión, y varias veces pasar por la mente lo lindo que sería vivir de ese pasatiempo.

Hay personas valientes que convierten esa idea en una realidad.

Por ejemplo, doña Patricia vivió mucho tiempo en Estados Unidos, ahí crió a sus hijos, y desarrolló su vida. Buscando ese saborcito criollo, comenzó a probar en la cocina, una pasión que había cultivado desde niña. Poco a poco fue desarrollando esa habilidad manual y la buena cuchara, hasta transmitírsela a su hija.

Así comenzaron a probar con una tradición estadounidense: las galletas de jengibre.

Al volver a Costa Rica, comenzaron a preparar quequitos y galletas a familiares, y el rumor de su belleza y sabor se esparció por todo lado.

Dos años después, tomó una decisión trascendental en su vida, dejar de lado la profesión que había ejercido por años, la contaduría y crear nuevos caminos con sus manos.

Desde hace tres años, ese pasatiempo, se convirtió en el sostén económico para toda la familia.
La clave para convertir un hobbie en un trabajo rentable, es la pasión y dedicación.

Gracias a esos dos ingredientes, su micro empresa Dulces Memorias, ha logrado crecer en estos últimos 3 años.

Haber dejado su trabajo como contadora para desarrollar su empresita, fue un reto que la familiar tomó con toda la seriedad del caso, cuidando que la decisión no afectara el ambiente en el hogar, sino por el contrario lo mejorara.

Para contactar a Dulces Memorias:  2231-7274 o al correo electrónico: dulces.memorias@yahoo.com