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Paris, Francia | Un aplazamiento de dos meses y muchos interrogantes deportivos. El Tour de Francia 2020, cuya salida estaba prevista el sábado en Niza, tiene todos los ingredientes para cambiar la jerarquía de los candidatos, obligados a variar sus costumbres al afrontar el gran objetivo de la temporada a finales de agosto.

Tres meses y medio es el tiempo que pasará entre el comienzo del desconfinamiento en Francia y la salida del Tour el 29 de agosto. "Sin duda suficiente", declaró Frédéric Grappe, director de rendimiento de Groupama-FDJ.

- La lucha antidopaje -

"Con el buen tiempo y con lo que los ciclistas ya han trabajado antes, no habrá ningún problema", añadió.

El campeonato de Eslovenia, ganado el domingo por la estrella nacional Primoz Roglic ante otra perla del pelotón como Tadej Pogacar, dejó una primera indicación.

A la vuelta del World Tour, el 1 de agosto con la clásica italiana Strade Bianche, parece que el pelotón estará preparado.

"Los corredores van a ir siempre rápido", señaló Jerome Pineau, responsable del último equipo francés invitado al Tour, el recién nacido BB Hotels. "Todos cortaron al mismo tiempo, habrá un nivel muy alto", añadió.

"Si la temporada se hubiera reanudado a principios de julio, habríamos tenido dos medidas", señaló el mes pasado el presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), David Lappartient, haciendo referencia a las diferencias fechas de desconfinamiento.

Otro tema a subrayar, varias voces importantes (Bardet, Dumoulin o Pinot) han preguntado por la ausencia durante varias semanas, incluso meses, de controles antidopaje fuera de competición. ¿Preocupante? Las instancias antidopaje, comenzando por la Agencia Mundial (AMA), afirman que la lucha no se ha parado.

"Tenemos otras herramientas", insistió en el diario francés Ouest-France el director médico de la AMA Olivier Nigli, citando investigaciones y el pasaporte biológico: "Podemos ver muy rápido si los parámetros sanguíneos de un deportista han evolucionado durante el periodo de dos-tres meses de confinamiento".

"Creer que se pueden dopar tranquilamente porque los controles han disminuido, en tiempos del pasaporte biológico, es hacerse ilusiones", añadió.

- Cambiar el Teide por Los Alpes -

Otro cambio debido al singular calendario de esta temporada. En lugar de los paisajes lunares del Teide, el volcán de las Islas Canarias y cima más alta de España, los dos equipos con más peso, Ineos (siete victorias en los ocho últimos Tours) y Jumbo han elegido Los Alpes para concentrarse.

El primero se instalará en Isola 2000 (Alpes Marítimos) para una primera concentración. El segundo ha previsto acudir primero en julio y luego en agosto a la estación de esquí de Tignes. El objetivo de ambos, beneficiarse de la altitud y estudiar el recorrido.

El resultado es que varias careras por etapas que se disputan en Francia antes del Tour contarán con grandes nombres. En la Ruta de Occitania (1-4 agosto) estarán el vigente ganador, Egan Bernal, Roman Bardet, Supermán López y Warren Barguil, mientras que en la Vuelta a L'Ain repetirá Bernal, junto a Roglic, Tom Dumoulin y Nairo Quintana.

El Dauphiné (12-16 agosto) se convertirá en el punto de paso obligatorio antes de la Grande Boucle. Para los candidatos al podio serán la única posibilidad de medirse en alta montaña, a menos de dos semanas del arranque en Niza.

Queda por resolver la cuestión del público. Fuera del periodo de vacaciones, "se puede esperar que haya menos gente que hace doce meses", reconoce el director de la carrera Christian Prudhomme, "pero habrá fiesta", añade.