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Por Pablo Vargas | pvargas@revistalevelup.com

Al punto: tras más de 50 horas de juego, podemos decir con propiedad que cada atributo, cada nota sobresaliente y cada alabanza con el que la prensa internacional se ha rendido a los pies de la nueva creación de Naughty Dog no le hace siquiera justicia a lo imponente, hermoso, adictivo, sólido, sorprendente, desgarrador y sublime que es 'The Last of Us Part II'.

No obstante, de la misma forma en que exponemos nuestra apreciación final de primera entrada, no tapamos el sol con un dedo y somos conscientes de que lo nuevo de Neil Druckmann no es una obra para todos los gustos y que, como toda gran obra de autor, generará sentimientos y pasiones encontradas, detonando incluso diferencias fuertemente contradictorias, entre la apreciación de la crítica y el sentimiento de los fans.

The Last of Us Part II: El Padrino Parte II de los videojuegos.

Si Neil Druckmann lo hizo adrede o no, resulta al menos curioso que la obra de Francis Ford Copola y lo nuevo de Naughty Dog hayan tomado la decisión de incorporar el particular 'Parte II', como una declaración de que no se trata de una tradicional secuela, sino de una continuación directa de una obra intima, personal y profunda que es escrita apasionadamente, en la que no importa el que, sino el cómo, para establecerse como una gigantesca obra de arte, que a través de una historia cruda y desgarradora, nos confronta con lo mejor y lo peor de nosotros mismos.

Y es que si 'The Last of Us' representaba el lado más oscuro de LA humanidad; 'The Last of Us Part II' representa el lado más oscuro de NUESTRA humanidad. Es grato confirmar, que todo cuanto se dijo en los leaks y filtraciones previas, no ha afectado ni una pizca la experiencia global que la travesía de esta poderosa historia narra.

Neil Druckmann no se anda corto de miras y pone toda la carne en el asador para narrar con maestría una historia mucho más personal, cruda y desoladora de lo que fue su primera entrega, a través de una narrativa cargada de emociones fuertes y sentimientos contradictorios sobre lo bueno y lo malo, que no tiene reparos en golpearnos de frente, y sin temores, una y otra vez a la cara.

La travesía de Ellie y Joel es una montaña rusa de emociones que retratan con pulso magistral una historia de venganza, amor y odio, que narrada a través de múltiples saltos temporales -cuál exquisito guion de Mario Puzzo-, va desgranando cada uno de los detalles claves e importantes de la historia, para dejarnos en más de una ocasión completamente en lágrimas y sin aliento, o soltando revelaciones transcendentales capaces de dejarnos con cara de asombro y al borde del colapso emocional.

La historia nos sumerge en un mundo tenso, oscuro, en el que la nuestra moral se ve confrontada sin reparos y a conciencia; una trama en la Naughty Dog ha sido capaz de hacer que odiemos y amemos cada personaje a través de travesía en la que no existe blancos ni grises, manteniendo al jugador siempre al borde del asiento, con giros inesperados que nos dejan completamente desolados y con el corazón en la mano.

Amor por los detalles y pasión por el realismo

Si en 'The Last of Us', el corazón se nos hacía un puño al recorrer las alcantarillas, ver las manitas de niños y niñas pintadas en sus paredes, augurando quizás un rayo ínfimo de esperanza, -en una especie de calma previa a la tormenta-, que terminaba luego dándonos un golpe bajo de cruda y grotesca realidad; en 'The Last of Us Part II', veremos ese sello marca de la casa, una y otra vez.

Ese pequeño atisbo de realidad y amor por los detalles, Naughty Dog lo magnifica y lo pone al servicio de la historia. Cada enemigo, tiene un nombre. Y Neil Druckmann quiero que lo sepamos. Quiere lo recordemos. Y quiere que carguemos con ello. Y para ello, nos lleva a sacar lo peor de nosotros, aun cuando no lo deseamos, llevándonos al límite de nuestras capacidades morales y éticas, con decisiones arriesgadas y polémicas, que nos dejarán sentados frente a la pantalla, con lágrimas en los ojos, el control en las manos y un silencio sepulcral cargado de culpa.

Hay que decirlo sin tapujos: 'The Last of Us Part II' es el punto cumbre de la evolución técnica de Naughty Dog. Su apartado gráfico roza el fotorealismo en cada uno de sus escenarios y obliga al jugador(a) a detenerse por un momento y contemplar poder de detalle gráfico que supera con creces lo que ya había hecho en 'Uncharted 4' y se equipara a nivel generacional con lo mostrado hasta la fecha por 'Red Dead Redemption 2', 'The Witcher 3' y 'God of War'.

Es simplemente exquisito visualizar como Neil Druckmann ha tomado lo mejor de cada una de las producciones de Naughty Dog, lo ha elevado a la 10 y puesto en función de la jugabilidad y la historia. Porque al final no se trata solamente lo bello que se ve, sino de la forma en que se siente y emplea toda esa hermosura desde el punto de vista jugable.

Asimismo, la inteligencia artificial que presenta el juego es ridículamente impresionante. En la dificultad por defecto, los enemigos suponen un enorme reto, pero donde realmente se le saca el verdadero jugo al título es en el modo difícil o en modo sobreviviente. No podemos narrar la sensación de tensión y estrés -que hacen sonrojar a más de un survival horror-, al obligarnos a sacar lo mejor -o peor-, de nosotros para poder sobrevivir a cada escenario.

Lo más cercano a una experiencia de mundo abierto

A esto podemos sumar que no hay duda que 'The Last of Us Part II' es la obra más grande y ambiciosa que ha producido Naughty Dog. Y aunque estemos acostumbrados a escuchar esta frase casi de estribillo, realmente lo es. Los escenarios que recorremos se sienten tan vivos, inmensos, reales y atractivos que no incitan a otra cosa que ser recorridos. Cada uno de ellos, cargados de detalles y coleccionables que en una primera partida en dificultad 'Dificil' nos ha tomado más de 52 horas en terminar y hemos dejado apenas al 60-70%.

La violencia gráfica en este juego, es por lo menos hasta la fecha, algo nunca antes visto: cráneos que sobresalen tras recibir un disparo en la cabeza, torsos mutilados a la mitad, intestinos y viseras completamente expuestas, los gritos de dolor de un enemigo al amputarles un brazo o pierna con una escopeta o machete, es... simplemente jodido… y al mismo tiempo asombroso por su detallado realismo. Sí. Jodido y asombroso. No hay otra forma de expresarlo. Hace sentir a 'Doom Eternal' como un patio de juegos de niños.

Por todo lo anterior, 'The Last of Us Part II' no es un juego para personas menores de 18 años y mucho menos para personas sensibles. Su nivel de violencia y realismo gráfico que hace que se nos estremezca la piel el observar lo fidedigno en que luce y se comportan la sangre en 'The Last of Us Part II'. En múltiples escenas, nos hemos cuestionado una y otra vez -al punto de no querer saber-, como Naughty Dog ha logrado ese grado de realismo de forma tan explícita, al ver como un enemigo se ahoga en su propia sangre tras recibir un disparo o la forma en que la sangre fluye a través de una mutilación directa y sin escrúpulos. La muerte de cada personaje, enemigo o NPC la sentiremos en el alma.

No obstante, es importante aclarar que contrario a otros títulos, la violencia en 'The Last of Us Part II' no es gratuita. Todo cuanto pasa está servido en función de la trama. De que lo somos y lo que podemos ser. Lo que nos lleva nuevamente al punto transversal de este análisis: su historia; el eje transversal que no dejará a 'The Last of Us Part II' impune en la escala percepción y valoración final de muchos jugadores(as) que disfrutaron o aborrecieron la primera entrega. Y aquí llegamos a nuestra valoración final.

¿Vale la pena realmente 'The Last of Us Part II'?

Al cierre casi de la generación, la pregunta es obligatoria. ¿Es 'The Last of Us Part II' el mejor juego de esta generación? Sin spoilers, la respuesta corta a la pregunta es no. Pero... sí es uno de los mejores videojuegos de la presente generación y posiblemente de la historia. ¿Por qué? Bueno. Porque a pesar de tener uno de las historias mejor escritas en la industria de videojuegos, 'The Last of Us Part II' posee golpes de guión realmente magistrales que quitan el aliento... y otros giros a nivel de historia que necesitarán de un pequeño empujón de parte del jugador(a) para aceptar las cosas como son, por mucho que estás duelan.

Lamentablemente, esto es una realidad que no se puede negar ni tapar: habrá personas que amen 'The Last of Us Part II' con todas sus fuerzas y personas que lo aborrezcan hasta el último de sus días. Y no, no tiene que ver con los leaks y filtraciones, que es importante aclarar, nuevamente que nada de lo mostrado hasta la fecha revela nada del final definitivo del juego. Sino de que se trata de una obra en la que no habrá punto intermedio con sus apreciaciones. A 'The Last of Us Part II' o lo amas, o lo odias. Y no tiene nada de malo.

¿Le hace esto un título que debemos dejar pasar de lado? Jamás. Nosotros le amamos, de principio a fin. Es un título de compra imprescindible entre todos los usuarios(as) de PlayStation 4 que superen los 18 años, porque pocas veces tenemos el privilegio de ver obras tan oscuras y maduras como lo es ‘The Last of Us Part II', y es aún más indispensable entre aquellos que amen las buenas historias y visualicen los videojuegos como más que mero entretenimiento, sino como verdaderas obras de arte. Y eso, al final es lo que importa con 'The Last of Us Part II'. Es una bella, sublime y jodida obra de arte con todas sus letras.

Calificación final 9/10*