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El gobierno panameño reiteró este sábado que seguirá aplicando la polémica cuarentena para combatir el avance de la COVID-19, en la que hombres y mujeres salen a la calle en días distintos, pese al rechazo de la comunidad trans, que ve dificultado su acceso a supermercados.

"Insto a esa comunidad (trans) que apoye al resto de la población y que se restrinja exclusivamente a su número de cédula", dijo este sábado a periodistas el viceministro de Seguridad Pública, Ivor Pitti.

"Para nosotros, como policías en la calle y en verificación, el único documento válido es la cédula, así que tienen que apegarse a lo que dice su cédula", añadió tras presentar un termómetro capaz de tomar la temperatura de más de una decena de personas a la vez. 

Desde el pasado miércoles, las personas de género masculino pueden salir por dos horas los martes, jueves y sábado y las de género femenino los lunes, miércoles y viernes, mientras que el domingo nadie puede salir.

Panamá trata así de reducir a la mitad la posibilidad de contagios del nuevo coronavirus. En el país centroamericano se registran hasta la fecha 41 muertos y 1673 contagiados, según los últimos datos difundidos.

La medida "nos ha funcionado bastante bien ya que es fácil a simple vista reconocer a la distancia el sexo de la persona y eso facilita un poco más el control de la población en la calle", indicó Pitti.

Pero los trans denuncian que ese tipo de cuarentena por sexo restringe su salida a la calle por miedo a ser retenidos o multados por la policía, ya que su identidad de género es distinta a la que aparece en sus documentos legales de identidad.

"Esa humillación y esa violación a nuestros derechos lo vamos a sentir todos los días con esta medida. Es muy drástica", señaló a la AFP Venus Tejada, presidenta de la Asociación de Personas Trans de Panamá.

En Panamá, si bien se puede modificar el nombre y el aspecto físico en la foto de la cédula, bajo algunas circunstancias, en el documento no se puede cambiar el sexo con el que se nace.

Sin embargo, Tejada aclaró que la comunidad trans "no está en contra" de la cuarentena, sino de que no se reconozca su identidad de género.

"Nosotros no somos el problema, somos parte de la solución", afirmó Tejada, según la cual, "hay policías que están mirando para otro lado", pero otros "están jodiendo" reteniendo y no dejando circular ni entrar a los trans en supermercados y farmacias.

"¿En qué momento van hacer las compras si no pueden salir? Están aterradas en casa muriéndose de hambre", manifestó. Incluso, hay personas "que tienen VIH (el virus causante del SIDA)" y "no han podido ir a por sus medicamentos", agregó Tejada.