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Mientras el mundo del deporte está detenido por la pandemia del nuevo coronavirus, los eSports pueden continuar con sus competiciones en internet, intentando captar nuevos adeptos y potenciarse en mitad de la crisis sanitaria internacional.

En ausencia de las competiciones deportivas habituales, ¿podrían los torneos de videojuegos hacer vibrar a unos hinchas que se encuentran en casa sin poder disfrutar de su gran pasión habitual?

"No espero que un hincha de fútbol se interese por el League of Legends o el Hearthstone de la noche a la mañana", admite Fabien Devide, patrón de Vitality, el principal equipo de eSports de Francia. "Pero sí podría por el Rocket League o el FIFA, que tienen un acceso muy fácil", sentenció.

Con numerosas cancelaciones desde hace varias semanas, los eSports, igual que los deportes tradicionales, están sufriendo por la crisis del Covid-19, pero su refugio está siendo internet, el lugar en el que nacieron.

Mientras el deporte tradicional está en parón y a la espera, el LEC (campeonato europeo de League of Legends, el juego de referencia de los eSports) retoma su actividad el viernes. Pero en vez de hacerlo en un estadio en Berlín, como de costumbre, lo hace en internet, con los jugadores en sus respectivas casas y con conexión en línea.

Refugio virtual.

La competición de ESL Pro League de Counter Strike, un célebre juego de tiro, estaba prevista en Malta pero ha sufrido la misma suerte.

"Hasta el último momento, la competición iba a mantenerse, pero la víspera se anunció que los ciudadanos de Francia, Alemania e Italia no podían entrar en el territorio. Y muy pronto hubo una restricción global", cuenta Fabien Devide.

"En apenas unas horas, el organizador ESL tomó la decisión de transformar lo que debía ser un torneo físico en un torneo virtual", explica.

Sin embargo, las competiciones a través de internet no son en ocasiones la solución-milagro.

"Funciona, pero tiene algunas limitaciones", analiza Bertrand Amar, fundador de la cadena especializada ES1. "Jugar en línea puedes hacerlo si estás en la misma región, debido a los servidores. No se puede hacer jugar a un equipo europeo contra un equipo de Estados Unidos porque no tendrían una calidad de conexión suficiente para el eSport", explica.

A pesar de esa circunstancia, "el mundo del eSport, claramente, es el que se ha adaptado con menos dificultad a la situación", estima.

Los deportes tradicionales lo han entendido bien y han dirigido su mirada a los torneos virtuales para seguir estando presentes.

"Lo que es gracioso es ver al mundo del deporte acudiendo al del eSport para poder continuar su competición", añade Bertrand Amar.

Grandes Premios virtuales.

Los futbolistas españoles, sin partidos desde el 12 de marzo, se lanzaron el fin de semana pasado a enfrentarse con los mandos de sus videoconsolas en el juego FIFA20.

En la Fórmula 1, se han creado Grandes Premios virtuales sin validez para la clasificación de la competición real, para celebrarse en las fechas en las que debía haber tenido lugar una carrera de la competición reina del automovilismo. Hasta el momento se han cancelado o aplazado las ocho primeras citas del calendario.

Incluso en la vela el mundo virtual ha sido un refugio, con una regata virtual, "La Gran Evasión", que reúne en internet a figuras de ese deporte como Samantha Davies o Armel Le Cleac'h.

Todo ello podría ayudar a que aficionados del deporte real dirijan su mirada ahora a las pantallas para seguir los eSports.

"El objetivo es encontrar aspectos positivos en esta situación que todos atravesamos, popularizando nuestra disciplina, para mostrar que tenemos valores comunes, que se pueden vivir sensaciones en los eSports, que se puede incluso apoyar a un equipo como uno anima a un club de fútbol", explica Fabien Devide.

Sin embargo, es complicado pensar que los hinchas del deporte real vayan a convertirse automáticamente en fans de las competiciones de videojuegos, avisa Nicolas Besombes, sociólogo de los eSports.

"Me gustaría que fuera una puerta de entrada a los eSports, pero es un mundo muy diferente", dice. "¿Si se creará una audiencia fiel? No estoy seguro", desconfía.