Última Hora

El Gobierno de Costa Rica pidió este jueves a los nicaragüenses, residentes en su territorio, que se abstengan de viajar a su país de origen para garantizar el cerco sanitario instaurado, con el fin de frenar la propagación del nuevo coronavirus.

La vicepresidenta Epsy Campbell, quien pasó los últimos días en la frontera norte de Costa Rica, recordó que el país cerró desde este jueves sus fronteras terrestres, marítimas y aéreas al ingreso de extranjeros buscando cortar la cadena de transmisión de Covid-19.

"Estamos haciendo un llamado a las personas nicaragüenses residentes en Costa Rica a no trasladarse a su país en Semana Santa (a comienzos de abril) y en estos días en que se estableció este cerco sanitario", dijo Campbell en conferencia de prensa.

Hasta este jueves, Costa Rica reportó 89 contagios de Covid-19 y un fallecido. Nicaragua informó el miércoles del primer caso, pero de momento no ha tomado medidas para contener la pandemia. El Gobierno del vecino país, incluso, ha llamado a marchas y ha promovido el turismo durante la Semana Santa.

Costa Rica, con una población de cinco millones de habitantes, tiene una presencia regular de más de 400.000 nicaragüenses, aunque la cifra creció en más de 70.000 tras las represión a las protestas de 2018 contra el Gobierno de Daniel Ortega.

Campbell recordó que el tránsito por los puestos fronterizos del norte crece exponencialmente en Semana Santa y diciembre, cuando los migrantes en Costa Rica visitan a sus familiares.

El ministro de Seguridad, Michael Soto, indicó que la Fuerza Pública reforzó este jueves la vigilancia en las dos fronteras terrestres del país, de 300 km en el norte y 600 km en el sur, para contener posibles cruces por puntos no regulados.

Por su parte, el ministro de Salud, Daniel Salas, anunció que este fin de semana estarán cerradas las salas de cine y teatro, mientras que habrá controles para que la afluencia a centros comerciales no supere el 50% de su capacidad.

El gobierno anunció también que a partir de este viernes, las conferencias de prensa diarias sobre la situación del coronavirus se harán de forma "virtual" para evitar el desplazamiento de periodistas y funcionarios a la Casa Presidencial.