Última Hora

Los diputados de la Asamblea Legislativa aprobaron este jueves, finalmente, el proyecto de ley de sobre comisiones máximas del sistema de tarjetas (datáfonos).

Se trata del expediente 21.177, uno de los pocos sobrevivientes de la convocatoria original del Poder Ejecutivo para sesiones extraordinarias, modificadas drásticamente tras el decreto de emergencia por la llegada del nuevo coronavirus.

El proyecto, sometido a una extensa discusión y que luchó durante meses por ese consenso, se votó en medio de la voluntad legislativa por apresurar la aprobación de iniciativas relacionadas con la emergencia, aún cuando este es el que menos ayuda de manera inmediata a la coyuntura actual.

La iniciativa, que será votada el sábado en segundo debate, propone que sea el Banco Central el encargado de fijar las comisiones máximas que las entidades financieras cobran a los comercios por el uso de datáfonos.

La intención de los legisladores es que, de esta forma, los comercios empiecen a pagar menos a los bancos por este servicio y esa ganancia se traslade, idealmente, también al consumidor.

“Al regular las altas comisiones que pagan los negocios por el uso de datáfonos, los comerciantes tendrán menores costos y, por ende, podrán reducir los precios de sus productos en favor de los consumidores, al igual que para competir en el mercado. Si tenemos PYMES competitivas y a los clientes les alcanza la plata, reactivaremos nuestra economía; sobre todo en un momento tan difícil para los costarricenses”, dijo Welmer Ramos, proponente del proyecto. 

A partir de la publicación de la ley, el Banco Central tendrá la tarea de “garantizar el menor costo posible a los afiliados (comercios) por el uso de estos dispositivos".

Esas comisiones máximas de intercambio y adquirencia deberán ser fijadas y debidamente reglamentadas, en un plazo no mayor a seis meses, a partir de la publicación de la ley.

El Central, además, será el encargado de desarrollar la norma sancionatoria a aplicarla cuando sea necesario.

Los diputados desistieron de proponer ellos mismos esos límites, por lo que será el Central, escéptico desde el inicio por el proyecto, el encargado de definirlos.  

Actualmente en el país las entidades financieras cobran entre un 4% y un 5% a los comercios por el uso de datáfonos, esto incluye restaurantes, bares y hasta gasolineras; mientras que en la Unión Europea, por ejemplo, ese límite es de hasta un 0.30% para tarjetas de crédito y un 0.20% para tarjetas de débito. 

Las comisiones actuales rigen desde 1992, tras un acuerdo tomado entre los propios bancos.