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Costa Rica tiene buenas condiciones para enfrentarse al reto que supone el avance del nuevo coronavirus.

El Banco Central realizó un análisis del impacto que podría tener la enfermedad en la realidad costarricense y qué tan bien preparado está el país para enfrentar sus consecuencias.

“Los principales canales por los que este fenómeno podría afectar la actividad económica en nuestro país son la interrupción de las cadenas de producción global y, en particular, de las importaciones y exportaciones de bienes manufacturados, la desaceleración en la demanda externa por nuestras exportaciones, el impacto sobre el turismo, y potenciales efectos negativos sobre la demanda interna”, aseguró la entidad.

En esa misma línea, el Central advirtió que la principal afectación en el sistema financiero nacional podría llegar mediante un potencial aumento de la cartera morosa, especialmente por los sectores productivos que podrían verse mayormente golpeados con el avance del virus, por ejemplo, el hotelero o el comercial.

“Afortunadamente, nuestro país tiene fortalezas importantes para enfrentar este reto. En particular, cuenta con una estructura productiva altamente diversificada en productos y mercados, un fuerte acervo de reservas internacionales para mitigar choques externos, y un sistema financiero robusto y con altos niveles de liquidez y suficiencia patrimonial”, dijo.

La entidad, además, recordó que un factor que mitigará parcialmente el impacto sobre la economía costarricense es la fuerte caída en los precios del petróleo, a la baja de manera sostenida por la contracción que está trayendo el coronavirus en el transporte mundial.

El Central aseguró que, a nivel mundial y nacional, se prevé que los impactos de la enfermedad se empiecen a manifestar de manera particular en los siguientes dos o tres meses.

“Aunque es difícil en estos momentos cuantificar los alcances de la afectación a la economía mundial, los organismos internacionales han advertido sobre efectos adversos en el crecimiento del comercio y de la producción (…) El Fondo Monetario Internacional prevé que, dada la influencia del coronavirus, el crecimiento mundial en 2020 caerá a niveles por debajo de los del año anterior (que fue de 2,9%)”, añadió.

Las autoridades financieras del país, entre estas el Banco Central, el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) y las superintendencias del ramo, afirman que se mantienen en monitoreo constante de la situación económica y financiera del país, del impacto que podría tener el coronavirus y están preparadas para responder con medidas de política monetaria y financiera.

“El Banco Central ha venido implementando una política monetaria expansiva, y ha generado condiciones de amplia liquidez en el sistema financiero, todo ello con el fin de apoyar la reactivación económica en un contexto de baja inflación y expectativas inflacionarias contenidas”, explicó Rodrigo Cubero, presidente del Central.