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Los abogados defensores de los hermanos indígenas boruca de apellidos Varela Rojas, sospechosos de asesinar al líder indígena Jhery Rivera, aseguran que actuaron en legítima defensa. Al parecer, Rivera amenazó con quemar viva a toda la familia, con el objetivo de  despojarla de sus tierras.

Genive González Hernández, abogada de los hermanos Varela Rojas, conversó con Teletica.com sobre el caso y afirma que el día de los hechos Rivera, junto con un grupo de indígenas, quería recuperar tierras en manos de coterráneos y comenzaron a quemar fincas.

“Primero quemaron una propiedad cercana y los vecinos alertaron de lo que estaba pasando. La familia de José Eduardo Varela -quien le disparó a Jehry- avisa que un grupo organizado por Rivera los está atacando y que Juan Luis -hermano de José Eduardo- estaba recibiendo machetazos, de inmediato José Eduardo llega y le pide a Rivera que no lo haga, pero lejos de dejar de atacarlo se va contra él y ahí es donde reacciona activando su arma”, describe la abogada defensora.

Ese mismo día, Juan Luis Varela fue hospitalizado luego de recibir ocho heridas en sus piernas por el ataque con machete mientras que Rivera recibió cinco impactos de bala. 

González, asegura que este no es solo un conflicto entre indígenas y blancos: también están involucrados pequeños grupos indígenas que luchan entre sí para adueñarse de todo lo posible.

“A la orilla de la propiedad de mi representado hay un terreno de la abuela de Jehry y él quería recuperarlo para hacer su propiedad más grande. Ellos lo que hacen es quemar tierras, sacan el ganado, la gente huye por el fuego, se meten y llaman a los policías para que los protejan y a partir de ese momento quienes huyeron ya no pueden ingresar más”, indica González.

La abogada además contó que, “Juan Eduardo y su esposa, días antes de la muerte de Jhery, le pidieron al jefe de la policía de la zona que por favor fuera porque el lugar estaba en conflicto, los estaban amenazando con quemarlos vivos junto con sus cuatro hijos y matarlos, pero el oficial dijo que no podían hacer nada porque estaban cumpliendo con las medidas cautelares del Estado”.

La Asociación de Desarrollo de Salitre insiste en que las autoridades actúan apegadas a lo que indica la ley indígena de 1977, la cual establece que sus territorios son inviolables.

“Nosotros creemos que entre los indígenas hay grupos que creen que las tierras se deben de recuperar por las vías de hecho y otros por las vías de derecho. Esto es lo que provoca el conflicto indígena porque no hay un acuerdo entre ellos de cómo recuperar las tierras”, agrega.

Para la defensora de los hermanos, tanto el Ministerio Público como el de Seguridad les dan protección a indígenas por la vía de hecho y eso genera más caos.

Según dice, lo correcto es que el Estado indemnice a los finqueros.

El próximo 12 de marzo, los hermanos indígenas sospechosos de asesinar a Jhery Rivera tendrán nuevamente audiencia para valorar su situación. La Fiscalía busca prisión preventiva para ambos.

En una primera audiencia el Juzgado Penal de Buenos Aires ordenó dejar en libertad a uno de los hermanos y al otro le impuso arresto domiciliario.

El conflicto en la zona de Bueno Aires de Puntarenas, la recuperación de tierras por parte de indígenas, continúa con incendios, vandalismo y hasta amenazas de muerte.

Actualmente, unas 140 personas afectadas por la disputa están refugiadas en un salón comunal de Potrero Grande.