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Supuestamente es demasiado viejo, demasiado moderado y demasiado propenso a cometer errores durante la campaña.

Pero a pesar de las críticas que durante mucho tiempo han circulado sobre Joe Biden, él ha demostrado ser el candidato más resiliente en la carrera por la nominación presidencial demócrata. Al menos hasta ahora.

El exvicepresidente de Estados Unidos de 77 años está terminando una gran semana que lo ha visto tomar un tono más agresivo en la campaña. 

Cuando faltan once meses para las elecciones de 2020, el estadista sigue siendo el favorito en la carrera para enfrentarse a Donald Trump.

Se sentía tan energizado y combativo durante su octavo día de gira en autobús por Iowa, primer estado en votar en las primarias demócratas, que desafió a un obstinado votante a un concurso de flexiones el jueves.

"Lo de Biden es lo más extraño que he visto en política porque el tipo está allá arriba en el aire y todo el mundo asume que va a caer", dijo recientemente el gurú de campaña de Barack Obama, David Axelrod, a Politico. "Pero él sigue andando".

Como mano derecha de Obama durante ocho años, Biden tiene una ventaja entre los afroamericanos, electorado crítico en la batalla de la nominación demócrata. 

Sus orígenes humildes también se ven como un elemento positivo para los votantes blancos de clase trabajadora, que pueden estar frustrados con Trump y buscan una alternativa viable. 

Biden cayó al cuarto lugar en Iowa y New Hampshire, los dos estados que votan primero en la carrera demócrata.

Pero a nivel nacional, mantiene el liderazgo con un 28% de apoyo según el porcentaje de encuestas de RealClearPolitics, muy por delante de sus rivales progresistas Bernie Sanders (16%) y Elizabeth Warren (14%), y del moderado Pete Buttigieg (11%).

Una nueva propaganda de Biden que cataloga a Trump de hazmerreír mundial fue muy bien recibida.

Y el video en que compite con el votante en Iowa se hizo viral: cuando el anciano acusó a Biden de ayudar a su hijo Hunter a obtener un puesto en la directiva de una compañía de gas ucraniana cuando era vicepresidente de Estados Unidos, él reaccionó con firmeza. 

"Eres un condenado mentiroso, hombre", respondió el candidato, refiriéndose al caso por el que Trump pidió a Kiev investigar a los Biden y que está en el centro del procedimiento de destitución en marcha contra el mandatario estadounidense.

Derrotar a Trump 

También esta semana, Biden obtuvo un respaldo clave: el del excandidato presidencial demócrata John Kerry.

Biden "ayudó al presidente Obama a tomar algunas de las decisiones más difíciles y solitarias de un presidente", dijo el exsecretario de Estado Kerry a los votantes en un evento de Biden, el viernes.

Las encuestas muestran que los demócratas quieren un candidato que pueda enfrentarse cara a cara contra el actual presidente.

"Los demócratas tienen un deseo ardiente de derrotar a Trump", dijo a la AFP Larry Sabato, director del Centro de Política de la Universidad de Virginia. "La mayoría cree que Biden es la mejor oportunidad de hacerlo, aunque no es pan comido".

Pero menos de dos meses antes de que Iowa vote, existe incertidumbre sobre qué sucederá en la carrera demócrata, incluso para Biden.

Sus apariciones en los debates han sido buenas y malas. Ha tenido problemas para recaudar dinero. Y el multimillonario Mike Bloomberg, exalcalde de Nueva York, probablemente se habría quedado fuera de la carrera demócrata si creyera que Biden es un candidato fuerte.

Pero Biden ha exhibido poder de permanencia al menos durante 2019, a pesar de una campaña plagada de problemas.

Durante el primer debate demócrata en junio, fue atacado por la senadora Kamala Harris por sus antiguas posturas sobre derechos civiles.

Biden recibió el sacudón. Pero se recuperó, y ahora Harris, la única mujer afroamericana en liza, se retiró de la contienda.

Warren por su parte, ha visto que su campaña pierde casi la mitad de apoyo desde octubre, en medio del escepticismo sobre su plan de atención médica universal que Biden califica de poco realista.

El exmiembro del gabinete de Obama, Julian Castro, criticó a Biden con fuerza en uno de los debates. Pero su campaña ahora está estancada.

Biden aún puede mantenerse a flote o hundirse en medio de los ataques de los republicanos, que lo ven como el principal enemigo de Trump en 2020.

"Biden no lo tiene fácil", dijo Sabato. "Pero en este momento preferirías ser Biden que alguien más".