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Un ministro egipcio rechazó el miércoles un informe de expertos de la ONU que estimaba que la muerte del expresidente islamista egipcio Mohamed Mursi, fallecido en junio tras desmayarse en un tribunal, podía asemejarse a un "asesinato".

"El expresidente falleció en la sala de audiencias delante de todo el mundo", dijo el ministro egipcio de Asuntos Parlamentarios, Omar Marwan. Este señaló a la AFP que "el fiscal general investiga las condiciones de su muerte".

"Están escuchando a testigos y esperan los resultados técnicos", detalló, y aseguró que estas conclusiones serán publicadas.

Mohamed Mursi, miembro de la hermandad de los Hermanos Musulmanes y primer civil elegido democráticamente a la presidencia de Egipto en 2012, murió en junio tras desmayarse durante su juicio delante de un tribunal en El Cairo.

Expertos independientes de la ONU estimaron el viernes que las condiciones de detención del expresidente eran "brutales, particularmente durante su internamiento durante cinco años en el centro penitenciario de Tora".

Su muerte "podría asemejarse a un asesinato arbitrario validado por el Estado", estimó el equipo de expertos, dirigido por la Relatora Especial, Angès Callamard, y el Grupo de Trabajo de la ONU sobre las detenciones arbitrarias.

Mursi se encontraba encarcelado desde que fue destituido en julio de 2013 por Abdel Fatah al Sisi, entonces jefe del Ejército y actualmente presidente de Egipto. 

El expresidente pasó cerca de seis años en aislamiento en la cárcel y fue privado de cuidados "para su diabetes y su hipertensión", según los expertos.

Sin embargo, "las autoridades fueron alertadas reiteradamente" del deterioro de su estado de salud, una degradación que terminó por "matarlo", señalan.

El ministro egipcio descartó este informe, y acusó a la relatora Callamard de haber "violado" las reglas de la ONU al publicar su comunicado sin esperar a que finalizara el plazo de 60 días de respuesta de las autoridades.

Contactada por teléfono, Callamard dijo a AFP y los Relatores de la ONU tienen "derecho, y yo diría la obligación, de hablar públicamente antes de estos 60 días si es una cuestión de vida o muerte". "Cientos de miles de detenidos están enfrentados a las mismas condiciones" que el expresidente Mursi, dijo.

Tras llegar al poder en 2014, el gobierno de Sisi dirigió una represión a gran escala, encarcelando a miles de islamistas, entre otros opositores.