Última Hora


“Estaré satisfecha de mi trabajo hasta el día que consigamos que no haya una llamada al 9-1-1 de un mujer pidiendo auxilio por estar siendo violentada,”expresó Patricia Mora, presidenta del Inamu y ministra de la Condición de la Mujer.

Mora Castellanos, quien es también socióloga y política costarricense, coversó con Teletica.com sobre las acciones que han tomado para enfrentar la violencia hacia la mujer y sobre el reciente caso de femicidio que conmocionó al país.

La ministra indicó que el 70% de las  mujeres que mueren en este país, mueren  a manos de un hombre con el que tuvo relaciones de pareja o por el hecho de ser mujer.

En la siguiente entrevista Mora analiza comportamientos que han llevado a la población a caer en este nivel de violencia y explica medidas de acción para mitigarlo.

¿Hasta el momento se siente satisfecha con la labor que ha realizado?

Yo dije en agosto del 2018, cuando firmé el decreto “si en un año el Inamu no ha logrado que estas acciones del decreto estén en marcha y que la inconstitucionalidad como un todo esté actuando yo pondré a disposición del presidente de la República el cargo que hoy ostento”.

Obviamente yo hubiera querido que el compromiso fuera erradicar por completo la violencia de género pero eso es inalcanzable en un año. Tengo cifras de cómo en el 2007 al 2019 el número de femicidios ha disminuido notablemente pero estaré satisfecha de mi trabajo hasta el día que consigamos que no haya una llamada al 9-1-1 de un mujer pidiendo auxilio por estar siendo violentada, ese día estaré absolutamente satisfecha de lo que hago, pero por supuesto mi cargo está a disposición del presidente.

¿Cuál es la raíz de la sociedad machista costarricense?

Es un entono que determina las condiciones en las que nos relacionamos los hombres y las mujeres, y lo encontramos que es reproducida por la escuela, familia, iglesia y medios de comunicación de manera diaria.

Desde aquel “Paco y Lola” hasta el discurso en una familia de que la mujer es la encargada de mantener unida a la familia y de garantizarle siempre el padre a sus hijos y además en el marco de un amor romántico que nos encadena “hasta que la muerte nos separe”.

Todo eso contribuye a que asumamos las mujeres de una manera y que los hombres empiecen afirmar su masculinidad con un sentido de pertenencia con relación a la vida y los cuerpos de las mujeres.

Otros factores sociales y económico como la pobreza, la exclusión y el desempleo que mantiene a muchas mujeres en la violencia es porque sus condiciones materiales les genera dependencia y les impide romper con su pareja

¿Considera que el caso de Eva Morera era una muerte anunciada?

El Inamu estableció contacto con Eva, no fue Eva la que nos buscó. El contacto se dio porque tuvimos una referencia de la madre de otra víctima de femicidio cuya hija era amiga de Eva y esta señora seguía a Eva en redes sociales.

Eva llegó a la delegación y ahí se le orientó para que solicitará medidas de protección, se le entregaron los instrumentos necesarios para que ella pudiera protegerse prendiendo todas las alarmas de manera inmediata y se le refirió atención psicológica de la sede de Heredia.

En total ella vino a la Delegación de la Mujer en tres ocasiones, y mantuvo contacto telefónico permanente con la abogada que la atendió hasta el último día. Sabemos que ella acudió a algunas de las citas que tenía programadas, no a todas.

La situación por la que tuvo seguimiento era una relación diferente a la del femicida, fue  con otra persona. Nosotros no conocíamos de esta otra relación ni de las segundas medidas de protección que ella solicitó el 17 de octubre, contra el padre de su hijo. Cuando acudió a la Delegación de la Mujer lo hizo , por estar siendo víctima por parte de otro varón.

¿Qué piensa de los comentarios en redes sociales que culpan a la víctima?

Están reproduciendo lamentablemente los estereotipos que constituyen el corazón del machismo que realmente resultan vergonzosos y preferiría no referirme a ellos.

¿Por qué cree que el país saltó con este caso en particular?

Me parece que el caso de Eva ha constituido una tragedia porque la violencia ha llegado a su manifestación extrema, pero nos hace volvernos a plantear todos los perfiles que tenemos en mente, es una mujer estudiante universitaria, segura de sus derechos, que sale a la calle a manifestarse en contra del odio y de la discriminación y que le ofrece  ayuda a otras mujeres.

Además, que llegó a la Fiscalía a pedir medidas cautelares 13 días antes de ser asesinada y sin embargo fue  una mujer que cae víctima de los estragos terribles que en su emocionalidad y en su integridad afectiva ha hecho el círculo de violencia.

Entonces pareciera que, a partir de ese momento,en  la última semana, hemos tenido enfrente la constatación de que los femicidios no tienen perfiles determinados, como sus víctimas, aquí basta ser mujer y estar en un círculo de violencia.

Quizás esta sumatoria de circunstancias han hecho que el asesinato de esta joven tenga hoy conmocionada a la sociedad costarricense, pero esta es una manifestación de machismo contra mujeres y niñas que se manifiesta todo el tiempo, nosotros pedimos  que no haya indiferencia, que no se naturalice la violencia, que no nos callemos, que denunciemos y que le exijamos acompañamiento al Inamu,  al Estado costarricense y a mi persona.

¿Qué piensa de los comentarios negativos que señalan que es una populista por haber asistido al funeral de Eva Morera?

Tengo que entrar ahora en el plano personal para acallar esas voces. Mi familia tiene con la familia paterna de Eva, los Morera Herrera, un vínculo amistoso y partidario desde hace  50 años. Esa es la razón por la cual  asistí acompañar al papá de Eva y a sus abuelos paternos.

La diputada Paola Vega, puso un tuit el pasado 2 de noviembre en que expresa que las medidas cautelares que se implementan no son suficientes para evitar la violencia contra las mujeres, ¿han pensado en replantearse el método de protección de las víctimas?

No hay manera, a no ser de que usted amarre a una persona. Están las medidas cautelares pedidas por la misma víctima y sin embargo, los efectos de haber sufrido, desde que Eva tenía 14 años, que fue violentada por un mayor de edad y víctima de violencia por cinco años, tiene que ver con sus emociones, afectos, espiritualidades y no únicamente en el terreno racional.

Racionalmente Eva tenía claridad sobre la situación, sus padres me dicen que desde hace cinco años temían lo peor. En este caso debemos atacar las causas, las razones que hacen que se pueda  llegar a un acto de horror como es el asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer.

¿Cuáles medidas han implementado hasta el momento desde su inicio como ministra y presidenta del Inamu?

Contemplamos medidas en el campo de la prevención como en la atención primaria y segundaria, la primaria es prevención de la violencia antes de que ocurra. Estamos impulsando dos iniciativas con el Ministerio de Educación Pública (MEP), el programa ‘Escuela por el cambio’ y también ‘Igualdad y no violencia’.

En este último, trabajamos con hombres en instituciones públicas para que ellos lo repliquen en sus comunidades, es la formación de nuevas masculinidades.

También con el Ministerio de Justicia en los Centros Cívicos por la Paz, en prevención en el noviazgo, alertar sobre el amor romántico y sobre los emparejamientos riesgosos.

En la prevención secundaria, logramos interrumpir la violencia antes de que crezca a otros niveles, de acá resalto dos políticas que estamos impulsado y ya están materializadas.

Hemos identificado seis cantones con mayores indicadores de violencia (Talamanca, Golfito, Puerto Jiménez, Pocosol, Los Chiles y Garabito) hasta allí llegamos con diferentes instituciones para reportar denuncias.

Además, los Comités Locales de Atención Inmediata y de Seguimiento (Claids), y estos están integrados por el Poder Judicial, MSP y Inamu, ya funcionan en 19 cantones.

¿Que si hemos hecho suficiente? por supuesto que no hemos hecho suficiente, las capacidades son limitadas y el adversario es enorme y aparece en todas partes.

En los últimos cuatro años el Inamu ha visto crecer el número de mujeres que son atendidas en un 15% anual, ese es el crecimiento en la cantidad de atención individuales, en los servicios legales de psicología y de trabajo social.

Hemos casi duplicado el número de personas atendidas, del 2016 a hoy, sin aumentar un cinco del presupuesto con el que se cuenta.

¿Cuáles acciones le gustaría ver concretadas antes de finalizar su administración?

Estamos fortaleciendo los equipos de atención a mujeres víctimas de violencia de las seis sedes regionales, ya tenemos la solicitud para que se nos autorice la contratación de seis abogadas penalistas y seis psicólogas para fortalecer el equipo y poder contar con cuatro profesionales en cada sede.

Tengo la pretensión de darle seguimiento a protocolos establecidos y funcionales para prevenir la violencia en el sector privado. En ese sentido pretendería que pueda ratificarse por parte de nuestro país este convenio de violencia en el mundo del trabajo.

Los trabajadores todos juntos deben contribuir a que esta violencia disminuya y desaparezca. Esto está ya en el marco de lo que van a ser tres ejes centrales de trabajo a partir de este momento y por todo el 2020.