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Una investigación realizada por el Parque Nacional Isla del Coco pretende determinar el estado de salud de los arrecifes rocosos como insumo para la gestión de las áreas marinas protegidas (AMP).

La Escuela de Ciencias Biológicas en el área de Biología Marina de la Universidad Nacional (UNA) en colaboración con los Guardaparques del Parque Nacional Isla del Coco realizan este proyecto desde el 2018.

Los académicos de la UNA encargados del estudio son Andrea Garcia, Karol Ulate, Geiner Golfin, Isaac Chinchilla, Fausto Arias y Hannia Vega, quienes están en alianza con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC).

“Evaluar el estado de salud ecosistémico de nuestras AMPs, nos brinda herramientas para observar la efectividad de los instrumentos de manejo bajo su categoría de protección e incluso nos permite identificar potenciales amenazas y debilidades que enfrentan estas áreas”, indicó la doctora Karol Ulate.

Durante la investigación se realizaron monitoreos usando equipo de buceo autónomo en los principales sitios de buceo, los arrecifes rocosos: Roca Sucia, El Risco, Punta Ulloa y Juan Bautista. Además, los cuatro sitios de arrecifes coralinos: Punta Presidio en Bahía Weston, Bahía Chatham, Pan de Azúcar y Manuelita Somero.

La finalidad del proyecto es elaborar una serie de indicadores que sirvan como parámetro para evaluar el estado de salud de los arrecifes rocosos y así brindar las herramientas necesarias para hacer recomendaciones de manejo de nuestros recursos marinos.

Para Geiner Golfin, biólogo marino, “esta investigación es muy importante porque nos permitiría obtener datos del arrecife rocoso en la Isla del Coco y conocer más de la dinámica que engloban los ecosistemas marinos de la Isla.

El parque es visitado en promedio por 3.000 buceadores al año, por lo que la investigación dará un control preventivo y correctivo de estos ecosistemas de arrecifes.