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Parece poco creíble que tuvo que pasar un año completo para que alguien se diera cuenta que 101 millones de colones habían desaparecido en el BAC San José.

Pero todo ese dinero estaba siendo invertido aparentemente en una causa más creativa que el estar en las cuentas de sus dueños.

Porque esos millones fueron, según las investigaciones, utilizados para la compra de dos lujosos autos, el alquiler de una casa en un exclusivo residencial en Heredia y por supuesto en el aspecto personal, ni más ni menos que del cajero de la caja empresarial de la sucursal del banco ubicada en la tabacalera en Belén de Heredia.

El hombre logró evitar que se notara el desfalco monetario, pero poco a poco fue haciéndose de más pertenencias finas, que lució sin ningún problema, pero levantando sospechas de su procedencia.

Cuando la seguridad bancaria inició la investigación se enteró de lo que estaba haciendo el hombre de apellido Solís Granados de 23 años.

El hombre fue detenido en vía pública, aparentemente estaba camino a Guanacaste cuando las autoridades lograron realizar su captura.

Todas sus pertenencias fueron incautadas por el OIJ de Heredia en un camión.

Al igual que el decomiso de Hyundai Santa Fe, valorado en 16 millones de colones, y un vehículo honda de un costo aproximado a los 25.000 dólares.