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El derrumbe provocado por la filtración de agua en un sistema de alcantarillas que atraviesa la ruta de Circunvalación, a la altura de Hatillo 8, ha motivado la movilización de expertos del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) que valoran la magnitud del deslizamiento.

La principal preocupación es que la carretera pueda ceder y ocasione un hundimiento de la vía, la cual, por ahora, se encuentra cerrada en uno de sus carriles en sentido Hatillo-La Uruca.

David Meléndez, del departamento de Emergencias del MOPT, dijo que este problema es comparable con el que ocurrió meses atrás en la ruta General Cañas, donde una quebrada socavó las bases de la calle y generó un hueco de grandes magnitudes.

Meléndez aseguró que uno de los principales temores se encuentra en el efecto que podrían causar los aguaceros, los cuales la tarde del sábado ocasionaron el colapso de estos tubos, que conducen el agua por debajo de la ruta.

“En una valoración muy preliminar, la estructura que daba soporte al relleno de las alcantarillas en un momento cedió, no se sabe si fue por obstrucción de los tubos o una fisura en la estructura, el agua penetró, lavó los rellenos, desfiguró la estructura, el peso presionó y fue aplastando los tubos”, explicó.

Como medida preventiva, la Policía de Tránsito mantiene presencia en el lugar, y la Fuerza Pública mantiene acordonado el lugar para evitar que alguna persona pueda caer al vacío, el cual mide aproximadamente 20 metros de profundidad.

Meléndez dijo que no se descarta el cierre total de la vía, sin embargo, todo depende de la valoración que haga el departamento de Conservación Vial del Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI).

Debido al cierre preventivo del carril derecho de la ruta, las presas ya ocupan el lugar, desde el sector de los semáforos de Hatillo 8, hasta el sitio del desprendimiento de tierra. Lo que preocupa a las autoridades es que más material sigue cayendo y la carretera se ha resquebrajado por el hundimiento de las alcantarillas.

Posibilidad de lluvias

De cumplirse el patrón de la tarde del sábado, las lluvias podrían acrecentar el problema y acelerar el desprendimiento de tierra, por esa razón, Meléndez asegura que valorarán la situación para salvaguardar la seguridad de quienes transiten por el lugar.

“Se va a coordinar un paso regulado, y de seguir avanzando y comerse (el paredón) se tendría que cerrar por completo el paso del anillo”, subrayó, al tiempo que aseguró determinarán las medidas a tomar para el resto del día y el lunes, cuando aumente el paso de vehículos por esa ruta.

“Hay que tomar medidas, porque la simple vibración de la estructura hace que se vaya dando. Si se ven los bordes de carretera se ve donde se da una separación, eso significa que la alcantarilla ha cedido dentro y es posible que la carretera se asiente”.

Desde ya, Meléndez recomienda a los conductores tomar vías alternas para evitar entrar en el embotellamiento que se mantiene en el sitio. “ Esto no fue algo que empezó ayer, esto viene desde tiempo atrás, y fue lo que produjo este daño.