Última Hora

Internacional

Temor frustra manifestaciones de Hermanos Musulmanes en Egipto

Las masivas protestas convocadas por los Hermanos Musulmanes no lograron materializarse el viernes en Egipto, dado que muchos integrantes del movimiento parecían haberse replegado...

Agencia Reuters Hace 8/23/2013 12:55:00 PM

Las masivas protestas convocadas por los Hermanos Musulmanes no lograron materializarse el viernes en Egipto, dado que muchos integrantes del movimiento parecían haberse replegado tras la sangrienta represión que llevó a cabo recientemente el Ejército contra los seguidores del presidente depuesto Mohamed Mursi.

Soldados y policías egipcios habían tomado ciertas medidas de seguridad en El Cairo para frustrar los planes de los Hermanos Musulmanes de protestar en el llamado "viernes de mártires" mediante procesiones desde 28 mezquitas de la capital.

Pero las plegarias del mediodía se cancelaron en varias mezquitas, al igual que algunas de las protestas más importantes previstas en El Cairo, aunque testigos dijeron que al menos 1.000 personas marcharon en el distrito de Mohandiseen.

No hubo reportes de violencia en esa marcha, pero el sitio de internet de Hermanos Musulmanes indicó que una persona había muerto en la ciudad de Tanta, en el delta del Nilo, en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

Los partidarios de Hermanos Musulmanes también se manifestaron en Alejandría, en varias localidades del Delta, en la ciudad de Ismailia en el Canal de Suez, en la de Rafah en el norte de Sinaí y en Assiut en el sur, con informes de escaramuzas menores en algunos casos.

"No tenemos miedo, es la victoria o la muerte", dijo Mohamed Abdel Azim, un ingeniero del sector petrolero retirado que se encontraba entre unas 100 personas que marchaban lentamente desde una mezquita cerca de la Universidad de El Cairo.

"Pretenden derrotar a los musulmanes", dijo Azim. "Preferimos morir dignamente a vivir en la opresión. Seguiremos saliendo (a las calles) hasta que no quede uno", agregó.

Pese a esas palabras desafiantes, cierto clima de desánimo predominaba entre los manifestantes, quizá como una señal de que la represión y las detenciones de los líderes de los Hermanos Musulmanes han tenido un fuerte impacto en sus seguidores.

Algunos manifestantes portaban pancartas con la figura de Mursi, el presidente que fue derrocado el 3 de julio por el jefe del Ejército, el general Abdel Fattah al-Sisi, luego de una serie de masivas protestas contra su Gobierno.

"No al golpe militar", cantaban el viernes en las calles.

"DIOS DERROCARÁ A SISI"
En otra pequeña protesta en El Cairo, una profesora de enfermería y madre de cuatro hijos llamada Nasra dijo: "Dios nos hará victoriosos, incluso si muchos de nosotros resultamos heridos y si lleva un largo tiempo (...) Dios derrocará a Sisi".

Egipto ha padecido la agitación civil más sangrienta de su historia moderna desde el 14 de agosto, cuando la policía destruyó campamentos de protesta establecidos por los seguidores de Mursi en El Cairo para reclamar la restitución del primer presidente elegido democráticamente en el país.

La violencia ha alarmado a los aliados occidentales de Egipto pero el presidente estadounidense, Barack Obama, reconoció que incluso una decisión de poner fin a la asistencia financiera a El Cairo no influiría sobre las actuales autoridades respaldadas por los militares.

No obstante, Obama ha dicho que Washington estaba reevaluando sus relaciones con Egipto. "No hay dudas de que no podemos volver a negociar como es habitual debido a lo que sucedió", dijo en una entrevista con CNN.

Algunos legisladores estadounidenses han pedido que el país norteamericano detenga su asistencia de 1.500 millones de dólares anuales a Egipto, fundamentalmente en ayuda militar. La cooperación incluye un acceso privilegiado de Estados Unidos al estratégico Canal de Suez.

Los Hermanos Musulmanes, acosados por los nuevos gobernantes respaldados por las fuerzas armadas, han convocado marchas en todo el país contra la represión militar, poniendo a prueba la fortaleza y resistencia de su magullada base de seguidores.

Las medidas de seguridad del Gobierno interino parecían menores incluso cerca de la mezquita Fateh en el corazón de la capital, donde los tiroteos se sucedieron el viernes y sábado pasados, matando a cientos de personas.

Las puertas metálicas del templo y su entrada principal estaban cerradas y con candados. Los rezos se habían suspendido. Dos vehículos con personal armado estaban aparcados en la calle, donde la gente compraba en un mercado atestado.

Sólo un camión de fuerzas antidisturbios estaba aparcado cerca de la plaza de Raba al Adawiya al noreste de El Cairo, el lugar en el que se desarrolló la mayor vigilia de protesta de los Hermanos Musulmanes hasta que fue arrasada por las fuerzas de seguridad.

Las autoridades declararon la semana pasada un estado de emergencia durante un mes y hay toque de queda.

Al menos 900 personas, entre ellos 100 soldados y policías, murieron en la violencia desatada en el país desde la semana pasada, dicen funcionarios. Los seguidores de los Hermanos Musulmanes dicen que la cifra es mayor.

La organización islamista, fundada en 1928, ha sabido convocar a enormes multitudes al igual que movilizó a los votantes en cinco elecciones consecutivas desde el fin de la era del autócrata Hosni Mubarak en 2011, pero sus protestas han menguado esta semana por la represión.