Última Hora

Pilar Cisneros

Esta semana presentamos una serie de reportajes de Joselyn Alfaro sobre seis costarricenses que han pasado casi toda su vida en la cárcel.

Pese a que cumplieron sus condenas por diferentes delitos y salieron de la prisión algunos no tardaron ni un día en cometer otro delito, y de vuelta a prisión.

¿No se supone que las cárceles son centros de castigo pero también de readaptación, para que cuando salgan se puedan reintegrar a la sociedad?

En Telenoticias este jueves analizamos el tema con el funcionario de Adaptación Social, Reynaldo Villalobos y con el abogado penalista, Juan Diego Castro.

Ante la consulta de la función de las cárceles, de reinsertar a los delincuentes a la sociedad, Villalobos ha manifestado que la reinserción “no es un acto mágico ni tampoco se da mediante un don divino que tienen los funcionarios” de Adaptación Social.

“Es un trabajo arduo de todos los días, pero no solo atañe a la Dirección de Adaptación Social, sino también la comunidad, la familia, la sociedad y otros entes gubernamentales”, exclamó el funcionario.

Juan Diego Castro considera que debe darse una reforma integral “no solo al régimen penitenciario, sino también en materia de legislación procesal penal, Ministerio Público, entre otros”.

“Todo conforma un sistema al que hay que ponerle un fin: readaptar a los delincuentes, proteger a la sociedad de los delincuentes. El gran problema del derecho penitenciario, se basa en un mito que no se cumple: el objetivo del castigo de la pena será la resocialización del penado”, explicó el abogado.

Para Villalobos se debe invertir en prevención y menos en encierro.

Parte de los trabajos que se realizan en la actualidad, son los planes de educación y alianzas con otras instituciones para dar trabajo y empleo a los reos.

“El 74% de personas en Adaptación Social están matriculadas en algún tipo de estudio. En bachillerato por madurez son de 1128 personas”, señaló Villalobos.

Repase la entrevista completa en el vídeo.