Última Hora

Costa Rica, sigue sorprendiéndonos con sus bellezas. Esta vez, nos vamos para Sierpe. Pero les contamos, nuestro país es tan hermoso, que es mejor subir un poco y, para apreciarlo mejor, verlo desde el aire.

Para ir a Sierpe le ofrecemos dos posibilidades. La primera, es enrumbarse por la 27, la segunda, es hacerlo atravesando el cerro de la muerte. Aunque su nombre asusta, el lugar tiene una gran belleza natural.

Nosotros nos fuimos por la ruta 27 para poder ver más rápido, la imponente naturaleza a los pies del puente del Río Tárcoles, siempre es impresionante observar a los enormes reyes del lugar, ejerciendo su poder silencioso y lento sobre el lugar.

Pero el aire, ese le pertenece a las lapas, que, recientemente, han vuelto a rayar nuestros cielos con ese color rojo que roba las miradas.

Pero hace hambre, así que seguimos nuestro camino, ruta hacia Quepos, hasta llegar a una parada obligatoria para recargar fuerzas,

El leche agria, donde nos cominos el pinto de rigor.

Luego nos vamos volando…porque tenemos una cita con el aire. Llegando a Uvita, usted puede subir al cielo por un rato, sin pasaporte y sin mucho trámite.

Pesarse, inscribirse, firmar un seguro y listo para remontarse en un avión casi tan liviano como usted.

Un par de consejos de seguridad más, incluyendo la posición en caso de emergencia, y uno que parece frase salida de un chiste:

Veinte minutos más tarde, volvemos a tierra, convencidos de dos cosas: pocas veces se experimenta el vuelo con la libertad de un ultraligero y dos: vivimos en un paraíso que se ve hermoso desde el aire. No explorarlo, es un pecado capital.