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El traslado de la sede del consulado costarricense en Managua, Nicaragua, sigue generando roces entre ambos países.

Costa Rica decidió la semana anterior cambiar la sede del consulado en la capital del vecino país del norte, sin embargo, desde el pasado 13 de agosto se toparon con la oposición de un grupo de vecinos.

Así lo informó Javier Sancho, Embajador de Costa Rica en Nicaragua, quien explicó que desde que se inició el traslado de equipo a la nueva oficina en la zona de Praderas de Las Colinas, los lugareños han protestado.

“El miércoles anterior se hizo más evidente la protesta: cerraron calles, atravesaron obstáculos, colocaron carros de carga y automóviles para impedir el paso de carros con placa de diplomáticos”.

Según Sancho, el pasado sábado armaron una carpa y pusieron una manta que dice: “No queremos el consulado costarricense aquí”.

También confirmó la aparición desde la noche del martes anterior de un vigilante armado en la acera de la nueva sede consular, que únicamente atendía instrucciones del grupo de vecinos.

El diario nicaragüense La Prensa, cita que los vecinos se oponen al consulado tico en ese sector, porque está destinado para una zona residencial y no comercial.

“Los afectados consideran un atropello pretender culpar a los habitantes del área por su error de llegar (al consulado) a entorpecer la paz y tranquilidad de un residencial en Managua”, cita el rotativo.

Sancho desmiente que se trate solo de un área residencial donde no se practiquen actividades comerciales y que además “el consulado es una actividad diplomática y no comercial”.

Pero ¿qué motivó el traslado de la sede consular? El embajador costarricense expone una serie de razones, entre ellas un problema relacionado con un aparente tráfico ilegal de visas entre los mismos nicaragüenses.

“Tenemos pruebas de varias visas falsas, en las que se estaría ligando a personas que bajo la mampara de agencias de viajes, estafaban a otros nicaragüenses, a quienes les cobraban $52 por evitar el trámite en el consulado, y les entregaban un documento falso, sin pagar el derecho de visa como corresponde en una agencia bancaria”.

Sancho asegura que las cancillerías de ambos países están informadas de este aspecto, pero que primero se concentrarán en resolver el asunto de la sede en Managua, implementar la nueva infraestructura de mejoras y posteriormente ejecutar las acciones judiciales contra los supuestos responsables de este ilícito.

Otros motivos

Además del supuesto problema con tráfico de visas y presencia de vendedores ambulantes, la decisión de la Embajada tica de cambiar el consulado en Managua, responde a “una mejora de atención de usuarios y de control de emisión de visados con la Dirección de Migración en Costa Rica, así como brindar una mejor atención a ticos que residen en Nicaragua”.

Sancho enfatizó que el edificio en que se encontraban anteriormente, tenía una alerta de posibilidad de incendio por sobrecarga eléctrica (confirmado por un ingeniero eléctrico costarricense), así como problemas sanitarios y de infraestructura interna.

“Después de un recorrido por toda Managua, se vieron 60 propiedades, y esa fue la que reunía y permitía implementar las mejoras en infraestructura y equipos”.

El cierre temporal en la sede de Managua, obligó a un recargo de funciones en consulados de Rivas y Chinandega, donde este lunes se tramitaron 667 y 187 visas a nicaragüenses respectivamente.