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Muchas personas a cierta edad, piensan que su vida productiva terminó. Que una vez que los hijos se van, ya no hay en qué ocupar el tiempo.

Doña Elizabeth, se valió de su creatividad, las tapitas de abre fácil y el internet para demostrar que siempre se puede buscar qué hacer.

Esta señora, no es muy amiga de perder el tiempo. Luego de que sus hijos se casaron y se fueron, ella pensó que debía ocupar sus muchos ratos libres en algo.

Para esto decidió que la internet y las chapitas de abre fácil, fueran sus aliadas.

Pero más que un negocio, es una terapia. Con todas las pequeñas tapitas que consigue en recicladoras, confecciona cualquier cantidad de accesorios útiles.

El proceso es largo, pues luego de recolectar su materia prima, y limpiarla bien, se da a la tarea de confeccionar junto con el tejido, diferentes artículos. Esto puede tomarle horas o inclusive días.

Con su experiencia, quiere dar el ejemplo de que no importa que los hijos se vayan de casa, siempre hay opciones para ocuparse y no sentir depresión.