Última Hora

Costa Rica deploró “la escalada represiva” en Nicaragua y le recordó a ese gobierno “su obligación de respetar los derechos humanos de todas las personas, así como la innegable necesidad de reabrirse al diálogo”. 

Así lo denunció en su intervención Antonio Alarcón Zamora, representante alterno de Costa Rica, en la reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), celebrada este jueves 27 de diciembre en Washington D.C.

La sesión fue presidida por la representante permanente de Costa Rica ante la OEA, embajadora Montserrat Solano Carboni.

Alarcón externó a la comunidad internacional el total rechazo y repudió por la expulsión de Nicaragua del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) que han documentado el grave deterioro de los derechos humanos en Nicaragua.

Ambos grupos fueron expulsados el 18 de diciembre anterior por orden del presidente Daniel Ortega, un día antes de que el GIEI y el Meseni presentaran sus informes sobre la situación en Nicaragua.

El informe, entre otros, acusa al gobierno de Ortega de crímenes de lesa humanidad y de las fuertes represiones a los derechos humanos.

“El GIEI considera que la respuesta del Estado a las manifestaciones y protestas que iniciaron el 18 de abril se dieron en el marco de un ataque generalizado y sistemático contra la población civil y que el Estado de Nicaragua llevó a cabo conductas que de acuerdo con el derecho internacional deben considerarse crímenes de lesa humanidad, particularmente deben investigarse los casos de asesinato, privación de la libertad, persecución, violación, tortura y desaparición forzada”, cita el informe.

“Costa Rica, como país de paz, hace un llamamiento a la comunidad internacional para sumar esfuerzos multilaterales tendentes a garantizar el pleno respeto de los derechos humanos en Nicaragua, la reapertura del diálogo para restablecer la paz, el entendimiento, proteger la integridad del sistema democrático y promover la normalización de la institucionalidad en ese país”, expresa a su vez el texto de la intervención en el seno de la OEA.

“Frente a las conclusiones del GIEI de que en Nicaragua se han cometido crímenes de lesa humanidad, Costa Rica y este foro deben levantar su más enérgica protesta contra las acciones del gobierno de ese país”, añadió Alarcón en su intervención.

El informe del GIEI asegura que desde el pasado 18 de abril cuando estalló la crisis en Nicaragua han fallecido 325 personas y 2.000 han resultado heridas.

Otras 550 personas han sido detenidas y enjuiciadas, más el despido de 300 profesionales de la salud y la expulsión de al menos 80 estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.