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El entrenamiento militar está de moda en las playas australianas

Amanece en la playa Bondi de Sídney y unas 30 personas desafían el frío haciendo abdominales y sentadillas, cargando una pesada cuerda y levantando pesas: lejos de los tradicionales gimnasios...

AFP Agencia Hace 8/13/2013 11:09:00 AM

Amanece en la playa Bondi de Sídney y unas 30 personas desafían el frío haciendo abdominales y sentadillas, cargando una pesada cuerda y levantando pesas: lejos de los tradicionales gimnasios, cada vez más australianos hacen ejercicio físico estilo militar al aire libre.

El grupo integra uno de los sectores de más rápido crecimiento en el negocio de mantenerse en forma, el entrenamiento militar ('boot camp'), que cambia la gimnasia individual en un espacio cerrado por el ejercicio grupal en exteriores, a menudo con un exigente entrenador y con una demanda física de alta intensidad.

"Creo que nunca más voy a hacer esto. Vomité. Odio cada minuto... pero la satisfacción... no hay nada más gratificante", cuenta Kristie Webster tras la sesión en Bondi.

¿Por qué esta chica de 26 años sale de su cama varias veces a la semana cuando aún está oscuro para soportar una exigencia física tan grande? Simplemente para mantenerse en forma, "para estar saludable", explica.

"Los presionamos todo lo posible, pero lo hacemos como una forma de motivación. No somos como un duro sargento, estamos aquí para animarlos", dice su entrenador, Dan Clay, originario de Essex, Inglaterra.

Clay, que dirige la compañía Dangerously Fit (Peligrosamente en forma), ha visto cómo se ha disparado la popularidad del 'boot camp' en Sídney en los últimos cinco años, al igual que en el resto del mundo.

"La gente no quiere estar encerrada en un gimnasio. Quiere venir a la playa, ver el amanecer, el aire fresco. Es bueno para el alma y el cuerpo, por eso se ha popularizado", afirma, y agrega que el entrenamiento en grupo proporciona una motivación adicional.

Escepticismo primero, satisfacción después
Las propuestas de entrenamiento militar se han multiplicado en Australia, donde otros desafíos físicos de origen castrense como el 'Tough Mudder' - ejercicios de resistencia con carreras de obstáculos de 15 a 18 km, que pueden incluir descargas eléctricas, cuestas pronunciadas, muros y fuego- también se han vuelto populares.

James "Chief" Brabon, el exsoldado del ejército de infantería australiano detrás del 'Original Bootcamp' de Sídney, es considerado un pionero en el tema.

Tras desarrollar inicialmente un régimen de entrenamiento para sus colegas soldados, y luego para sus esposas y novias, finalmente restableció la marca en 2003 en Coogee Beach, cerca de Bondi.
Al principio dice haber percibido escepticismo, en particular porque entonces la tendencia para estar en forma era de prácticas más suaves, como yoga o Pilates.

"Y entonces propusimos este tipo de entrenamiento disciplinado, de alta intensidad y de estilo 'suda hasta que te caigas' y la gente dijo 'No, no va a funcionar, no funcionará, no durará, nadie quiere que le digan qué hacer'. Y lo que hemos encontrado es que todo el mundo quiere que le digan qué hacer", dice.

"Chief", que da clases cinco días a la semana, afirma que el elemento militar es sólo una excusa para exigirle mayor intensidad a la gente.

"Supongo que se nos ve como polémicos en la industria porque no creemos que el simple movimiento es suficiente. Hemos construido nuestra reputación sobre la base de que uno tiene que esforzarse. No basta con ir a la clase. Si uno no se desafía a sí mismo no va a mejorar", añade.

En Bondi, el grupo está contento después del duro entrenamiento, una innovadora forma de ejercitarse que podría ayudar a Australia a salir de la lista de países con mayor población de adultos con sobrepeso en el mundo.

"El dolor puede ser duro de a ratos pero siempre merece la pena al final, uno se esfuerza porque sabe que son sólo 45 minutos", explica Stafford Hamilton, de 43 años, quien dice que Dangerously Fit lo ayudó a perder más de 11 kilos en nueve meses.

"Y después te sientes fenomenal. Merece la pena, merece la pena el dolor", asegura.