Última Hora

¿Recuerda la historia de Justin, un niño que vive en la montaña de Río Oro de Santa Ana?

Pues vamos a terminar de inspirarnos con otros vecinos de Justin, que pocos minutos después de que él comienza a bajar la montaña, se topan y caminan cerca de una hora para llegar a la escuela.

A las 4:00 a.m. Estivali y Eliu, dejan ese calorcito encantador de las cobijas, para construir sus sueños.

Mientras Estivali se baña, con agua bien fría, Eliu le da de comer a las gallinas.

El ambiente es mágico… lejos de ser una sacrificio vivir en las alturas… les inspira, les motiva.

Son una familia unida, muy unida. Antes de comenzar el viaje montaña abajo, desayunan todos juntos, sin perder el tiempo.

A los pocos metros, su primo Emanuel, también hace lo mismo. Es parte de este grupo de soñadores ejemplares.

Ya van a ser las 6 de la mañana, y para llegar puntuales hay que comenzar a caminar. El trayecto les toma una hora aproximadamente.

A esos de las 6:00 a.m. se encuentran los cuatro estudiantes y el camino es más ameno, se disfruta.

Esa hora de caminata se pasa rápido la mayoría de veces, pues No. Bajar la montaña día a día es más un aprendizaje.

Puntuales, llegan a la escuela de río oro de Santa Ana. Ya llevan tres horas de pie, pero la aventura apenas inicia y es que los cuatro son excelentes estudiantes.