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El centro de Puriscal está sobre un terreno que se desliza lenta y paulatinamente.

Casas, edificios, calles y aceras muestran los efectos del fenómeno y son prueba contundente de que algo anda mal en el suelo de Santiago.

Cada vez que llueve, la historia se repite.

“Cuando llueve en la noche no duermo. Nos turnamos él y yo, tengo una maleta con ropa y medicamentos”.

Lucía Trejos vive desde hace más de 30 años en la ciudadela Jarasal, en Santiago de Puriscal.

El temor que siente cada vez que llueve no es infundado. Su casa está en un sector declarado inhabitable por deslizamientos y la lluvia se ha convertido en su peor enemiga.

Esto es lo que queda de lo que alguna vez fue su patio, la mejor prueba de cómo la naturaleza les ha ido robando a muchos puriscaleños la tierra y la tranquilidad.

“Tenía un patio donde tenía un palo de limón agrio y tenía una chayotera extendida en plano y años atrás los aguaceros barrieron con medio patio”, dijo Trejos.

María Eugenia Mora es vecina de doña Lucía y sufre el mismo problema. Su patio trasero también se ha ido deslizando año con año y en su casa son claras las evidencias de que algo anda mal.

El origen del problema que agobia a estas dos mujeres es viejo y de sobra conocido por los vecinos de Puriscal, se trata del deslizamiento de Santiago.

Desde hace muchas décadas los expertos estudian este fenómeno. Algunos sostienen que un terremoto fuerte ocurrido en el pasado fue lo que disparó el deslizamiento.

Se habla del terremoto de Orotina de 1925 que pudo haber sido el disparador inicial y a partir de ahí con el problema de la ciudad creciendo encima, se comenzó a dar el proceso de aumento de deslizamiento”, dijo Sergio Sáenz, geólogo.

Santiago de Puriscal es una ciudad enclavada en lo alto de una montaña, el problema es que parte del terreno se desliza lentamente.

“Es un deslizamiento muy grande que en general abarca todo el casco urbano de la ciudad de Santiago. Podríamos estar hablando de unas diez cuadras de extensión”, añadió el experto.

El deslizamiento de Santiago se reactiva cada vez que hay un evento que provoca aumento de las lluvias.

El otro fenómeno que lo acentúa son los sismos muy frecuentes en esta zona del país.

Un archivo de Telenoticias de 1990 muestra a Greivin Moya reportando en vivo desde el parque de Puriscal, a raíz de una serie de sismos que sacudieron al cantón entre marzo y julio de ese año. Mientras el equipo de Telenoticias estaba ahí, un temblor los sorprendió a todos.

Ese enjambre sísmico fue provocado por una serie de fallas que pasan debajo de Puriscal y las cuales se activaron después del terremoto de Cóbano, ocurrido en marzo del 90.

Lo peor es que esas fallas siguen representando peligro.