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Como parte del nuevo modelo de gestión de seguridad que se implementará para la pronta reapertura del Parque Nacional Volcán Poás (PNVP), se construyen 5 refugios, se establecen nuevas normas para el manejo de la visitación del Parque y se compran equipos de protección.

Con respecto al avance de las obras, se trata de 5 refugios: 3 módulos nuevos y 2 remodelaciones y/o acondicionamientos de infraestructura ya existente en el parque, como la caseta de control en el cráter y la nave central del módulo de servicios sanitarios cercana al área del cráter.

Los refugios se construyen de forma paralela para terminar la construcción de los 5 simultáneamente.

Las obras son:

·         Un refugio de 2,5 x 2,4 mts para 18 personas (cráter).
·         Un refugio de 2,00 x 2,5 mts para 10 personas (cráter)
·         Un refugio de 1,5 x 3,20 mts para 8 personas (cráter).
·         Ampliación y remodelación de caseta para 20 personas (cráter).
·         Loza para nave central módulo de S. S. 30 m2 para 50 personas
·         4 estructuras de madera con sarán para evitar el paso de turistas por los senderos.

Lo anterior basado en el acuerdo Nº 1-2018 del Comité Asesor Técnico en Vulcanología y Sismología que establece los criterios y condiciones necesarias para autorizar la reapertura del PNVP.

También se contará con una nueva logística de acceso que regulará la visitación y consiste en tiempo limitado en el cráter e ingreso controlado de grupos de 50 personas. Además, las entradas se podrán adquirir por medio de una plataforma en línea.

Todas las disposiciones responden a exigencias del Comité Asesor Técnico para la reapertura segura de esta área protegida, cerrada en abril del 2017 por la actividad volcánica.

La Viceministra de Ambiente, Pamela Castillo, recordó que en el MINAE están comprometidos con la seguridad de los visitantes y guardaparques del volcán Poás; por ello, lideran el proceso interinstitucional para esta reapertura segura de manera responsable y profesional.

“Articulamos esfuerzos entre el MINAE, el ICT, la Comisión de Emergencias, el OVSICORI y RSN, UCR-ICE y organizaciones no gubernamentales como Asociación Costa Rica por Siempre y FUNDECOR, para proteger a quienes visitarán esta área protegida cuando se reabra. Además, junto con representantes de fuerzas vivas de las comunidades, impulsamos la activación económica de la zona”, explicó.

Se adquieren sensores de medición de gases

Como parte del proceso, compraron recientemente una serie de dispositivos y equipo de protección especializado para los visitantes, ante una posible eventualidad volcánica.

Se trata de 4 sensores de medición de gases en tiempo real que permitirán detectar niveles altos de ácido sulfúrico y otros gases potencialmente perjudiciales para el ser humano, y llegarán al país en los primeros días de agosto.

De darse una emergencia, se activaría un protocolo para movilizar a los visitantes hacia un lugar seguro, en donde se dispondrá de 70 cascos, 140 filtros de aire y 70 mascarillas para uso individual.

“Los recursos para la compra del equipo son parte de los ¢77 millones provenientes del Segundo Canje de Deuda por Naturaleza EE.UU.-CR., administrado por la Asociación Costa Rica por Siempre y del Fideicomiso de Operación de Servicios y Atención al Turista que administra Fundecor con el Área de Conservación Central de SINAC”, explicó Zdenka Piskulich, directora ejecutiva de la Asociación Costa Rica por Siempre.

Felipe Carazo, director ejecutivo de Fundecor, manifestó que “hemos trabajado de la mano con la Asociación Costa Rica por Siempre y el SINAC para avanzar de forma ordenada, transparente y con eficacia para asegurar la adquisición de estos equipos que son fundamentales para la apertura del parque”.

“También,  impulsamos con instituciones y las comunidades aledañas alternativas que permitan potenciar otras actividades para que amplíen la oferta turística más allá del área del cráter”, subrayó Carazo.