Última Hora

Dejó el hábito de lado. Lo cambió por unas una pantaloneta y camiseta tipo "sport" y con sus tenis bien amarradas comenzó la que será su décima romería desde Coto Brus hasta la Basílica de los Ángeles.

Se trata Enrique Ureña Mora, quien es el sacerdote del templo de San Vito de Coto Brus y uno de los encargados de la logística de todo el viaje de los romeros.

"Esta vez es la décima vez que la hago. La comencé en el 2008 y siempre la camino. Tengo unas vejigas en los pies, pero espero cumplirla con devoción", manifiesta.

El padre fue uno de los cinco primeros romeros en llegar a Paso Real, segundo punto de descanso de los caminantes.

Él llegó junto aproximadamente a las 5:40 a. m. al punto y de ahí se bañó y comenzó la logística para que el resto de romeros recibiera una cordial llegada.

"Hasta el momento llevamos 175 romeros registrados, pero en cada lugar se nos van uniendo personas y al final llegamos a casi 250 romeros. Hoy fue duro pues nos levantamos bien temprano y salimos 10 minutos para la 1 a. m.", añadió.

El padre Enrique asegura que aprovecha los ratos libres para ir a caminar, pues dejó apenas en el segundo día de caminata dejó en evidencia que es de los de mejor condición física.

"Los lunes son los días libres de los sacerdotes, pero yo tengo que dar confesiones y funerales, entonces a veces me cuesta. Pero si tengo la tarde libre me voy a caminar o hacer ejercicio, después de todo son 60 años y cada vez es más complicado", explicó con un tono de humor.

El sacerdote espera ir a la cabeza este 1° de agosto cuando lleguen a la Basílica de los Ángeles y otro año más vuelvan a encontrarse cara a cara con la homenajeada principal, La Negrita de los Ángeles.