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Desde hace muchos años el zoológico Simón Bolívar ha sido centro de recreo para miles y miles de josefinos, en especial para los niños. Unas 150.000 personas lo visitan todos los años, especialmente aquellos que no cuentan con recursos para visitar los zoológicos privados.

Hace 20 años el Estado cedió la administración del Parque Bolívar a una empresa privada llamado “Fundazoo”, y desde hace años existe la idea de que este zoológico tan estrecho, situado en el centro de la ciudad, y donde los animales viven de manera tan incómoda, debe eliminarse y los animales ser trasladados a un mejor lugar.

El actual Parque Bolívar se convertiría en un jardín botánico administrado por la Universidad de Costa Rica. El último intento lo hizo hace unos días. El problema es que según los personeros de “Fundazoo” lo hizo a destiempo.

En realidad la comunicación del Ministerio fue entregada el 7 de marzo, exactamente un año antes de que termine el contrato. Pero “Fundazoo” interpreta que el tiempo ya pasó, por lo que el asunto irá ahora a los Tribunales.

Pero para el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) el asunto es otro. Se trata de imponer en el país un nuevo concepto según el cual, no debe haber animales en cautiverio.

Pero el problema no es tan sencillo, porque de cerrarse este centro, los animales irían a otra jaula, posiblemente a una de un zoológico privado, pues estos animalitos ya no pueden vivir en libertad.

Esta es la principal crítica de “Fundazoo”. Según ellos lo que el MINAE pretende es favorecer a los zoológicos o refugios privados, para los cuales no se ha dictado hasta ahora ninguna prohibición o reglamentación.

Pero el asunto no termina allí. El contrato del MINAE con “Fundazoo” no incluye solo el Bolívar, que mide dos hectáreas, sino otra finca situada en San Ana y que mide 52 hectáreas, un inmueble que según dicen vale muchos miles de millones de colones.

Durante mucho tiempo se pensó en trasladar los animales a esta finca en condiciones más favorables. De hecho la finca cuenta con algunas instalaciones, donde se encuentran unos venados cola blanca, un solo coyote, un solo cocodrilo y algunos animales más.

Cuesta creer que después de 20 años a la finca se le haya hecho muy poco, para no decir que casi nada.

¿Qué pasará con este inmueble? No se sabe a ciencia cierta. Podría ser un buen jardín botánico, pero también un excelente zoológico, porque los animales que llegan al Bolívar son aquellos que han sido decomisados, heridos, atropellados o que tienen daños que le impiden su vida al natural.

Es decir, que animales en cautiverio siempre habrá, en un parque público para disfrute de todos o en parques privados, para aquellos que puedan pagar.