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Líder campesino: La coca financia a la guerrilla, pero también al Estado colombiano

El líder campesino César Jerez, a la cabeza de una protesta en la región colombiana de Catatumbo, reconoció que el negocio de la coca en esa zona de cultivos financia a las guerrillas...

AFP Agencia Hace 8/1/2013 3:58:00 PM

El líder campesino César Jerez, a la cabeza de una protesta en la región colombiana de Catatumbo, reconoció que el negocio de la coca en esa zona de cultivos financia a las guerrillas, pero aporta también al Estado, en entrevista con la AFP.

"Claro que (la coca) financia a (las guerrillas de) las FARC y el ELN ... y a la Policía, al Ejército y al Estado también", dijo Jerez a la AFP en esta zona del noreste de Colombia, fronteriza con Venezuela y donde se mantienen activos los grupos rebeldes y organizaciones del narcotráfico.
"¿Con qué pagan impuesto estos campesinos al Estado? Pues con la economía de la coca, que financia a todo mundo", insistió.

Jerez, un geólogo formado en la ex Unión Soviética, ha sido el líder más visible de la protesta campesina de Catatumbo, que estalló hace 52 días en contra de la erradicación de cultivos de coca. Las autoridades militares y policiales lo han vinculado con las FARC, nexos que él niega.

"La salida de la fuerza no es la solución" a los sembradíos ilícitos, sostuvo Jerez, al asegurar que la economía de la región depende en 50% de la coca.

Según Jerez, los campesinos de Catatumbo acudieron al cultivo de coca desde finales de los años 1980, ante la apertura económica de Colombia que "hizo inviable la economía campesina".

La siembra de hoja de coca coincidió además con el recrudecimiento del conflicto armado que sufre Colombia desde hace 50 años.

"No es que sea un negocio muy lucrativo, porque es una economía que tiene al campesino pagando extorsiones a las FARC, al ELN y al mismo Ejército, pero es lo que les permite subsistir", señaló Jerez.

"Aquí cuando se va a cosechar la hoja de coca en las fincas más grandes (...) eso genera una oferta de empleo importante y quiere decir que hay 20 o 30 muchachos raspando hojas de coca en una finca de 10 hectáreas", explicó.

Así, lo que piden los manifestantes -que ofrecieron levantar la protesta el fin de semana para dialogar con el gobierno la semana entrante- es que el Estado apoye la sustitución progresiva de cultivos de coca.

También reclaman la creación de una zona de reserva campesina, una figura legal que permite determinar territorios con ciertos niveles de autonomía para preservar la agricultura a pequeña escala.

"Una zona de reserva campesina garantiza el acceso a la propiedad de la tierra, exige al gobierno políticas públicas y planificación estratégica", sostuvo Jerez, al asegurar que con ésta se busca "hacer efectiva la presencia del Estado, no independizarse", como señalan sus críticos.

Del Estado, Jerez pide además subsidios y planes que promuevan la economía campesina para que la región pueda volver -como hace décadas- a producir plátano, yuca, café o cacao.

"La sustitución de cultivos de coca es viable de la mano de políticas públicas. En una economía de bonanza y tratados de libre comercio, productos como la coca, la marihuana, la amapola van a seguir siendo válvulas de escape", concluyó.