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La ingenuidad dicen que es cuando alguien no tiene, o le falta "inteligencia", para administrar la sinceridad, la inocencia, sencillez, pureza, candor o candidez.

La gente inocente cree que todo el mundo es bueno, honesto, y responsable de la misma manera que es él, o ella.
Por eso, uno se sorprende cuando escucha historias de personas que no detectaron "la malicia" en las acciones obvias de alguien.

¿Cuál es el perfil de la gente ingenua? ...lo es usted, o sabe de alguien a quien pueda ayudar para que no sea presa fácil de gente que abusa de ellos. Fabián Zolo, desarrollador humano, nos ayuda a entender más sobre este tema.

Lo primero que se debe entender sobre el tema es que los ingenuos son ante todo víctimas de sí mismo. No solamente el ingenuo vive como una persona víctima de cierto perfil de personas sino que viven inconformes con uno mismo.

El principal victimario del ingenuo, es el ingenuo mismo, por su falta de capacidad para tomar decisiones.

Luego están los timadores, aquellos que tienen más experiencia y “colmillo” para llevar a donde ellos quieran a sus víctimas.

La persona ingenua es bondadosa, confiable, confiado, que son virtudes de una persona, pero mal administradas.

El ingenuo se mantiene sobre un curso, incluso mantiene su criterio aunque otros le quieran hacer ver la realidad. Ellos viven sobre una idea una ilusión y por consiguiente se enfocan en una sola situación, si ver otros factores.

“La virtud es el término medio entre los extremos”, ni es ser muy ingenuo y tampoco ser muy desconfiado.
Existen ciertas características que permiten un equilibrio entre ingenuidad sana y una perspicacia adecuada.

La primera de ellas es la confianza no debe usarse sin la responsabilidad, ver las experiencias de uno mismo y de otros.

La fe, que es certeza y convicción. Ese conocimiento que he desarrollado a través del tiempo. Nunca puede ser ciega.

Astucia, puede ser interpretado negativamente, pero astucia entre otras cosas significa cuando callar cuando hablar. Escuchar la información necesaria, para tener un momento de análisis y saber que decir.

Las tres condiciones explicadas anteriormente deben manejarse con mucha responsabilidad.

Para que no caer en la ingenuidad hay que probar a la gente, nuestra amistad tiene que ser probada, el amor tiene que ser probado, las relaciones laborales deben ser probadas.

“La ingenuidad no hay que cortarla, hay que protegerla”, manifestó Zolo.

Fabián Zolo, es desarrollador humano, en conferencista y asesor. Lo puede ubicar en el grupo DIP, 8895 5777. En su Facebook: Grupo DIP oficial.